El grupo de vecinos se presentó por segundo día consecutivo en el Ministerio Público Fiscal en búsqueda de respuestas al reclamo. En la medianoche del martes hubo un herido con arma blanca y temen más agresiones.

El martes por la noche, otro incidente se desató en las inmediaciones del edificio de Wonska al 30 de la Margen Sur, donde una conflictiva pareja volvió a arremeter contra vecinos del lugar y el saldo fue de un herido de arma blanca en su pierna derecha.

La situación motivó una nueva presentación en el Ministerio Público Fiscal de los propios vecinos del edificio, que solicitaron otra vez la inmediata reubicación de las dos personas, tras haberse apersonado el día anterior con el mismo pedido.

En tanto desde la Policía Provincial se informó que no hubo detenidos con posterioridad al hecho, más allá de una intervención que se extendió por algunas cuadras en búsqueda de los presuntos agresores, quienes presentaron una contradenuncia en la que manifestaron haber sido agredidos por un grupo de diez personas al arribar al mismo edificio.

No sólo los damnificados presentaron denuncias en la Policía y en el Ministerio Público Fiscal sino también en el Instituto Provincial de Vivienda. En todos los casos aún no hubo respuesta a excepción de una reunión que mantuvieron ayer por la mañana con la doctora Verónica Marchisio.

En una entrevista con Tiempo Fueguino y FM Master’s, uno de los vecinos del edificio relató la serie de acontecimientos de los últimos días: “Ayer (por el martes) fue el hecho más violento que pasó en el edificio: siendo las 23.30 estaba en mi domicilio, mi cuñada estaba en mi casa, otra vecina venía bajando por las escaleras con su hermana, su amiga y sus nenes y se encontraron con Sebastián Aguilar y Natalí Choque, y él tenía un arma blanca. Justo en ese momento también venía llegando mi concuñado que venía  buscar a su mujer en mi casa y nos íbamos a quedar a cenar. Al llegar se encuentra con esa situación y trata de socorrer a la vecina agredida, pero Aguilar empieza a tirar puntazos para todos lados y dos de esos puntazos le llegaron a las piernas”, comentó.

“Escuchamos los gritos de todos los vecinos pidiendo auxilio y empezamos a bajar, cuando llegamos abajo nos encontramos con este hecho en el cual el muchacho siguió tirando puntazos. Tratamos de correr hacia arriba para cuidar a nuestros hijos, encerrarnos y llamar a la policía, que concurrió rápido pero él se dio a la fuga. Lo agarraron a tres o cuatro cuadras. Había ido a buscar a otra persona más, no sé quién es el tercero pero venían para volver a agredir en el edificio”, prosiguió el vecino.

También el último sábado, como sucede de manera reiterada, tuvieron inconvenientes con la misma pareja. “A las 3 de la mañana empezaron a tirar botellas de cerveza en el edificio, orinar, tiraron puré de tomate y aceite en toda la escalera. Llamamos a la policía porque nos quisieron barretear la puerta de los departamentos. Llegó la policía y tuvo un enfrentamiento, volvió a sacar su cuchillo y no lo pudieron detener porque cerraron la puerta de su departamento. Eso está todo asentado en la comisaria cuarta”, reflejó con indignación el denunciante.

“El sábado lo detuvieron de las 12 del mediodía a las 4 de la tarde. Y anoche (por el martes) lo detuvieron de las 12 de la noche hasta las 6 de la mañana. ¿Qué más tiene que pasar para poner un freno a esta situación?”, se preguntó.

Sin respuestas ni consigna

“Estuvimos en varios lugares. Estoy metido acá desde ayer a la mañana en la fiscalía y en el IPV tratando de buscar una solución. Pedí por favor a la abogada del IPV que nos acompañe hasta la comisaría para poder conseguir una consigna policial porque sabíamos que estas personas iban a querer tomar represalias. El subcomisario de la Comisaría Cuarta negó la consigna policial, dijo que tenía que haber un hecho grave para que pongan una consigna policial”, señaló.

“A la tarde limpiamos el edificio de arriba hacia abajo , ordenando todo lo que ellos habían hecho, y a las 5 o 6 de la tarde, cuando volvimos, estaba todo con aceite otra vez y provenía del departamento de ellos. Llamé a la policía y dijeron que no podían hacer nada porque necesitaban la orden del juez”, finalizó.

Mientras los vecinos realizaban la denuncia ayer, recibieron amenazas de muerte, por lo que esperan una rápida solución a la situación para evitar mayores problemas.