En la jornada de hoy, empleados de Ambassador Fueguina se encuentran en las puertas de la planta, vendiendo choripanes para juntar fondos y paliar la crisis, luego de más de 8 meses sin cobrar sus salarios.

Días atrás, los trabajadores pudieron exponer su situación en la Comisión de Economía, convocados por su presidente, el legislador Federico Sciurano, quien abogó por una salida al conflicto, similar a la que logró Textil Río Grande.

“Tenemos que hacer un esfuerzo para que la situación de Ambassador Fueguina se pueda encausar de la misma manera y que en algún punto la empresa vuelva a producir. Estamos a pocos meses de la caducidad del subrégimen industrial que plantea la Ley 19.640″, había manifestado Sciurano.

“La situación no es clara, sabemos que el Gobierno provincial esa articulando, pero desde la patronal no quieren comunicarse”, dijo Eber Frau, uno de los trabajadores de Ambassador.

En agosto, los trabajadores decidieron tomar la planta, reclamando por los puestos de trabajo y por la deuda que la empresa mantiene con ellos.

La oferta de New San de incorporarlos fue sólo para algunos y con un contrato a término. A los trabajadores les deben los salarios desde el mes de enero a julio de este año, a eso se suman las cargas sociales, obras sociales, cuotas alimentarias, bonos, aguinaldos, sumas no remunerativas y vacaciones de todo 2020.

De 2018 y 2019 les deben cargas sociales, aportes a la obra social y cuotas alimentarias que fueron descontadas y no fueron acreditadas.

Empezadas las negociaciones entre el Gobierno y la empresa, los trabajadores decidieron abandonar la toma.

“Queremos que el apoderado de la empresa pueda negociar con otras empresas de Rio Grande que quieran realizar trabajos en Ushuaia”, afirmó Frau por Fm Masters.

Se trata de más de 30 personas las que no se incorporaron a otras fábricas. “Hay personas de muchos años que tiene diferentes patologías que no entrarían en otra empresa. La intención es que exista un trabajo en forma de fasón, pero no podemos negociar nada con otra empresa porque somos empleados”, dijo el empleado.

Y agregó que “nuestra situación es cada vez más difícil, pero vemos que hay una intención real de solucionar esto”.

Los empleados continuarán con la venta de choripanes, luego se reunirán en asamblea.