Es el único distrito de Argentina que tuvo menos contagios en 2020 que en 2019, ya que la segunda ola no impactó como en otras provincias argentinas.

Con la llegada de esta etapa de la pandemia, Tierra del Fuego sufrió una rápida escalada de contagios que lo llevó a una media semanal de 97 positivos a mediados de abril. Desde entonces la curva comenzó a ceder: hubo una meseta en torno a los 70 positivos a mediados de mayo y ya lleva cinco semanas consecutivas de descenso.

“Tenemos una situación epidemiológica diferente en la provincia, con más con más del 80% de vacunados con esquemas completos. No terminó la pandemia, tenemos que seguir cuidándonos”, dijo la Ministra de Salud de la Nación, Carlo Vizzotti, en conferencia de prensa en la Casa de Gobierno de Tierra del Fuego.

“El país está con una situación optimista, y la provincia tiene una situación muy favorable para retomar actividades y tener la tranquilidad de seguir avanzando en el turismo interno. Venimos a trabajar con el equipo de salud para hacer un estudio de efectividad”, agregó.

Y subrayó que “las vacunas no interrumpen la circulación del virus. El objetivo es que los casos no se traduzcan en internación o muerte”.

“Tenemos 333 personas trabajando en el plan de vacunación, fue una campaña de vacunación inédita. Muchos vacunadores lo hicieron de manera gratuita. La vacunación evita alrededor de 3 millones de muertes en el mundo por año, y nosotros estuvimos vacunando con 5 vacunas diferentes desde diciembre”, dijo la Ministra de Salud de la provincia, Judit Di Giglio, en la misma conferencia de prensa.

En tanto que Marina Goyogana, la titular del plan de vacunación en la provincia, aseguró que “tenemos el 94% de vacunas aplicadas, el 93% de cobertura en la población mayor de 18 años. No nos atrevemos a decir que hemos terminado de vacunar porque siempre aquella persona que se acerque será vacunada. Tenemos turnos disponibles y no se acercan las personas”.