El debate en el Concejo Deliberante para armonizar el trabajo de los taxistas y los remiseros parece no tener fin. En los últimos meses la frágil convivencia que existía en la calle se rompió con la propuesta del Municipio de generar un registro de traspaso voluntario de remiseros al servicio de taxis.

La propuesta no cayó bien entre los remiseros que alentados por el concejal Raúl von der Thusen consideraron la misma como un ataque a ese servicio de transporte de pasajeros y rápidamente reclamaron en el Concejo. Los taxistas, para no perder terreno, también le reclamaron a los Concejales resolver viejas disputas.

Sin embargo los mismos taxistas y remiseros se oponen a los cambios radicales, nadie quiere pintar los autos de un color distintivo, rechazan permanecer en la parada o renunciar a la radio de banda ciudadana, no resignan la calle, y se oponen a establecer cilindradas diferenciales; distintas tarifas; autos de alta gama; etc. etc.

Ayer un nuevo capítulo se sumó a la serie de reuniones que ya se han vuelto una constante en el ámbito legislativo sin que se resuelva la cuestión de fondo y se termine por definir qué servicio brinda cada uno de estos sectores y como los puede identificar el ciudadano y sacar provecho de ello.

En esta nueva reunión las partes volvieron a intercambiar opiniones sobre los mismos temas que se vienen hablando desde hace tres meses a esta parte dado que, además, esta semana los remiseros solicitaron la derogación de la Ordenanza aprobada el año pasado como también que se pase a archivo la propuesta del Municipio para crear el Registro Voluntario de remiseros que quieran prestar el servicio de taxistas.

El concejal Paulino Rossi criticó a su par Raúl von der Thusen por su adhesión al reclamo de los remiseros y en tal sentido consideró que “es bastante frustrante que habiendo logrado ciertos avances en el diálogo con los dos sectores pero ahora hay un intento de retroceder en normativa que se ha avanzado”.

Y señaló que “se pierde el eje” dado que “nosotros debemos garantizar un buen servicio para los usuarios y cuando las fricciones de dos sectores, que trabajan de manera complementaria y deben ofrecer un buen servicio a los ciudadanos generan rispideces y peleas y solo se perjudica el vecino”.

Por lo tanto remarcó la necesidad de “darle racionalidad a esta eterna discusión haciendo eje en que tenemos que mejorar el servicio y no ver los intereses personales o sectoriales” y aunque “es muy difícil diferenciar un servicio del otro a diferencia de lo que pasa en otras ciudades dónde claramente se distingue un taxi de un remis”, sin embargo, en la ciudad de Río Grande “hay una realidad parecida a la de Córdoba dónde hay taxis de un color y remises del otro pero en realidad brindan el mismo servicio, tienen un reloj con una tarifa determinada y levantan pasajeros en la vía pública”, enumeró.

Por lo tanto consideró que en virtud de que se trata de “dos servicios muy similares, hay que evitar las diferencias en la legislación porque si no genera problemas en la vía pública”.

Por lo tanto aseguró que “se busca generar una igualdad de condiciones para evitar estos problemas en la vía pública y garantizarle al usuario que va a tener un buen servicio”, también reconoció que hay quejas de los taxistas por los relojes que utilizan los remiseros que no estarían homologados sobre lo cual Rossi recordó que “cualquier instrumento de medición tiene que estar homologado por el INTI” aunque remarcó que “no es facultad directa del Municipio”.

Las quejas de taxistas

Por su parte, Luis Lezcano, presidente de la Cámara de Taxis de la ciudad señaló que el “año pasado cuando salió la Ordenanza en el que se unificaban las tarifas entre taxis y remises, en ese entonces se comprobó que el reloj del remis no estaba homologado, entonces ahí comenzaron a surgir todos estos inconvenientes, y a partir de ahí quisimos comenzar a ordenarnos con el Municipio, pero apareció toda esta disputa entre los diferentes actores”.

Asimismo, remarcó que la “Ordenanza está cumplida parcialmente, teniendo en cuenta que para el mes de noviembre el remis empieza a hacer la renovación anual, mientras que nosotros ya  la estamos haciendo desde el mes de septiembre, y el Municipio giró una nota en la cual a partir del 1 de noviembre todo remis que no tuviera el reloj homologado no iba a poder cumplir con la habilitación, pero aquel que no pueda comprarlo, desde la secretaría de la Producción le va a dar un subsidio para que pueda acceder al reloj”.

Lezcano volvió a remarcar que “ambos sectores tienen que trabajar ordenadamente, donde cada uno cumpla con su trabajo, pero ante estos inconvenientes, hoy el remis sigue levantando en la calle con diferentes métodos, y no cumple con su labor que es el transporte de puerta a puerta”.