En horas de la mañana del martes, se llevó adelante la jornada de alegatos en el marco del juicio por torturas en contra de Ricardo Héctor Rivero, quien se encontraba a cargo de la Unidad de Detención N°1 al momento de producirse torturas en 2008.

En primer lugar, el Fiscal Mayor Dr. Guillermo Quadrini fue el primero en brindar un extenso relato a los miembros del Tribunal Oral. Allí dio detalles sobre todas las pruebas surgidas a lo largo de todo el debate oral y durante parte de la investigación, como así también, haciendo hincapié en las condenas ya impuestas en el año 2012 a tres ex penitenciarios por los mismos hechos de torturas en contra de un grupo de internos.

Así fue que el Dr. Quadrini consideró en primer lugar, que Rivero no es demente judicialmente, por lo que entendió que es autor penal y materialmente responsable de no haber evitado hacer cesar la comisión de los delitos de torturas cometidos por sus subalternos del que resultaran víctimas los internos Walter Quiroz, Walter Carballo, Alberto Emiliano Seco, René López, Cesar Maximiliano Escobar y Luis Miguel López Villarroel, teniendo competencia para ello.

Ante esta situación, el Fiscal solicitó la pena de tres años de prisión de cumplimiento en suspenso, como así también la inhabilitación especial perpetua para desempeñar cargos públicos, como así también la prohibición de la portación de cualquier tipo de arma de fuego. Finalmente, y mientras dure la pena en suspenso, que el acusado se someta al cuidado del patronato de liberados, como así también diversas normas de conducta.

Por su parte, el Defensor Mayor de la ciudad de Río Grande, Dr. Aníbal Acosta solicitó la absolución a su defendido, haciendo referencia a diversas posturas normativas en el marco de la acusación por el delito de torturas.

Finalmente, los miembros del Tribunal en lo Criminal, integrado por los jueces Daniel Césari Hernández, Horacio Boccardo y Aníbal López Tilli resolvieron pasar a un cuarto intermedio para este jueves, momento en que se darán a conocer el veredicto, previo a brindar la posibilidad al imputado a dar a conocer sus últimas palabras.