Por Silvana Minue-La comisión de Calidad de Vida y Turismo recibió al biólogo e investigador Adrián Schiavini, quien presentó formalmente un estudio realizado con participación de vecinos, que expone la problemática de los perros sueltos en la vía pública.

Cabe recordar que el año pasado, unas vecinas lanzaron una encuesta abierta para conocer la situación de perros sueltos. Schiavini se puso en contacto con ellas, y se ofreció a analizar y exponer los resultados en la comisión del Concejo Deliberante. Alrededor 970 personas respondieron a las preguntas sentenciando que los perros sueltos son un problema en la ciudad de Ushuaia. Así se presentó las diversas implicancias que se tiene sobre el tema y cómo repercute en otros aspectos de la vida humana como la fauna, la diversidad y lo agropecuario porque “los perros sueltos son el germen de los perros asilvestrados”, aseguró en declaraciones a FM MASTER`S.

En este sentido también se refrescaron los datos de un relevamiento realizado hace dos años por el licenciado en Biología, egresado de la UNTDF, Emiliano Arona. Reunido todo ello, se evaluó las medidas municipalidad llevadas adelante y si tienen éxito o no.

Según lo revelado, “da a las claras que la mayoría de las personas que han contestado han sufrido accidentes y muchos creen que son un problema y esto es independiente de quienes tengan perros o no. Lo positivo es que quienes tienen mascotas lo chipean y esterilizan, eso demuestra que la gente que se aviene a las políticas municipales, una vez que accede a chipear también lo esterilizan. Otro dato destacable es que cuando uno mira en como los dueños sacan a pasear los canes lo hacen supervisados, no lo sacan sueltos. Entonces, quiero decir que esterilizar o chipear se asocia a un comportamiento responsable”, explicó el investigador.

No obstante, a pesar de los esfuerzos del personal de zoonosis no alcanzan para obtener respuestas. El problema persiste a lo largo del tiempo. “Las soluciones que otorga el municipio son sobre hechos consumados, si yo denuncio que hay un perro suelto, el municipio no va a ir a capturarlo salvo que haya mordido a una persona, o haya dañado, luego debe encontrar al dueño, multarlo, etc. Acciones que suceden después del hecho. La carga esta inversa en la persona, yo tengo que ir al médico, hacer la denuncia, todo lo hago yo en el mientras tanto el perro sigue suelto hasta que la denuncia este en la municipalidad”, indicó.

Para el biólogo “los vecinos deberían tener la libertad de caminar por la calle sin perros sueltos” Pero otro mito es que, si se esteriliza un perro, este no estará suelto, al contrario, si bien con ello se controla la reproducción, esto no implica una reducción de perros sueltos, por lo tanto, lo que media allí es el comportamiento de la gente, lo que fue evaluado en el trabajo de Arona”.

“Evaluamos los canes sueltos con los indicadores que se vinculan a presencia de ceros, cestos de basura, cantidad de casas, y en ningún caso se vinculan entre ellos, por ejemplo, donde hay cercos, no necesariamente hay menos perros. Entonces esto quiere decir, el hecho de dejar a los perros sueltos es independiente de muchos factores ambientales, que harían al perro libre”.

“Hay una decisión de los dueños en algún momento del día a dejar salir al perro a la vereda para que se divierte, dejar de molestar en la casa o que defeque en un lugar que no sea el patio porque es más limpio para el dueño y muchas cuestiones más que hacen que el espacio público se encuentre tomado por los perros y resulte incomodo a los niños que están en las plazas o para las personas que trabajan caminando la calle como carteros o recolectores de residuos. Estamos en una situación donde no se redimensiona la realidad del problema y las herramientas otorgan una solución corto plazo”, sentenció.

“No hay solución efectiva o una vara de plata, hay un montón de cosas a realizar. Pero la raíz de este problema es el comportamiento de la gente, entonces la solución a largo plazo es modificar el comportamiento del vecino y la educación en tenencia responsable en el mientras tanto nos resignamos con convivir con perros sueltos o debemos implementar sistemas para retirar a los perros de la calle, un sistema de adopción como los que llevan adelante las protectoras de animales que tienen mucho trabajo para hacer”, subrayó finalmente. “Es un problema complejo, mucha gente le pone voluntad, pero no hay que descartar herramientas, pero tampoco pensar que son permanente en el tiempo, sino que quedarse con las que son aceptadas por la sociedad”, finalizó.