Así lo afirmó el padre Juan Carlos Bouzou, quien se va de Río Grande luego de 5 años de estar al frente de la parroquia La Sagrada Familia del Barrio Intevu.

“Yo llegué a la parroquia un 4 de febrero, el 13 de marzo de ese año asume Francisco, que generó un cimbronazo en la iglesia. Él mismo hizo que la gente vuelva a la iglesia”, dijo el padre Juan Carlos por Fm Del Pueblo.

El Sacerdote tuvo la particularidad de generar en los vecinos un mayor acercamiento a la iglesia, debido a su carisma, y a su singular modo de dar la misa que se difundió de boca en boca.

“Las comunidades tienen una particularidad, con un sacerdote tienen un movimiento, y después viene otro y tienen otro movimiento. los sacerdotes, o acercamos o alejamos, pero en definitiva nadie tiene que estar afuera de la iglesia. Somos humanos también”, confesó Juan Carlos.

El Sacerdote continuará con su labor en Las Malvinas, un barrio del municipio de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, donde cuenta con el apoyo del obispo de su diócesis, y donde hay una comunidad con que el padre se comunica mediante un grupo de whatsup.

Mientras que la iglesia del barrio Intevu quedará a cargo del padre Iván Breson, quien ya se encuentra en la ciudad conociendo los detalles de la parroquia.

A manera de despedida, el Padre Juan Carlos dijo que “hoy no los dejo, me llevo muchas cosas lindas, la riqueza de la amistad. Hice muchos amigos, muchas relaciones profundas. Pero abracen al nuevo padre, no podemos amar lo que no se conoce, en la medida que uno va conociendo a las personas va aumentando ese amor”.