Por Elias Garcia.

A la espera de poder ser trasladados a Tierra del Fuego en lo inmediato, aproximadamente 150 residentes fueguinos continúan varados en la ciudad de Buenos Aires y otros puntos del país, a escasas horas de que finalice el periodo de cuarentena estipulado por el gobierno nacional, pautado para este martes 31 aunque con posibilidades concretas de prolongarse, al menos, por las próximas dos semanas.

El cierre del aeropuerto “Gobernador Trejo Noel” de Río Grande y el cese de operaciones de Aerolíneas Argentinas y otras empresas en Ushuaia dificultó el tránsito aéreo desde y hacia la provincia, tras la decisión del gobierno fueguino de retrotraer la decisión de implementar dos vuelos a la localidad riograndense, como consecuencia de una masiva manifestación de los vecinos desde sus domicilios, un controversial gesto simbólico que incluyó bocinazos y cacerolas, y obstaculizó la difícil tarea.

En este marco, en simultáneo con el operativo dispuesto en la provincia, el gobierno que encabeza Gustavo Melellatrabaja, a través de la Casa de Tierra del Fuego instalada en Capital Federal, en asistir a las personas que, por diversos motivos, realizaron su viaje en las últimas semanas: cuestiones de salud, familiares, vacaciones y académicas, por mencionar sólo algunas. Si bien la actividad se centraliza en Buenos Aires, también hay fueguinos afectados en otros puntos del país como Córdoba, Santa Fe y San Juan que se ven imposibilitados de transitar por cualquier vía a raíz de los estrictos controles de las fuerzas de seguridad.

El Secretario de Representación Oficial del Gobierno de Tierra del Fuego, Hugo Romero, explicó que se está realizando un censo de los fueguinos varados a instancias de conocer la situación de cada uno de ellos y un orden de prioridad en el caso de que se concrete algún vuelo de regreso a la provincia.

En ese sentido, la Ministra de Gobierno y Justicia, Adriana Chapperón, consideró que “los vuelos sanitarios son pequeños y se va a analizar cuáles son las medidas a tomar para traer a los vecinos de la provincia, que deben cumplir con la cuarentena y serán acompañados hasta su domicilio”.

Hay más de cien personas que están varadas en Buenos Aires, la gran mayoría no viene del exterior sino del propio país; hay gente que viene de vacaciones, de instalar a sus hijos en los sistemas universitarios, visitar familiares, incluso de provincias que aún no tuvieron casos”, sumó la funcionaria provincial.

Hasta el momento, el gobierno trasladó a una parte de los fueguinos que aguardaban en Aeroparque a un hotel (otros decidieron avanzar por sus propios medios) y fueron provistos de viandas mientras se busca una solución definitiva.

Testimonios

Entre los casos de personas que viajaron por cuestiones estrictas de salud se encuentra Soledad, vecina de Río Grande. “Mi hija tuvo una cirugía programada el 4 de marzo y estamos acá desde el 20 de febrero. Ahora estamos sobreviviendo”, reveló a este medio.

“Hablé con una persona en Río Grande y me prestó su departamento sin problema, sólo estamos pagando las expensas y nos podemos quedar el tiempo que sea necesario; pido volver a mi casa, mi marido está solo y tiene 70 años. A mi hija que está allá le dieron permiso para que lo vea día por medio o cada dos días, dependiendo de lo que necesite”, describió.

Otra fuente aseguró que están “en contacto con la gente que arma la lista para mandar a la Casa de Tierra del Fuego”. “Todavía no nos confirmaron nada, estamos en un grupo que se armó de varados acá y en todo el país”, comentó.

También en otros puntos del país como La Plata permanecen residentes fueguinos a la espera del retorno. “El grupo que estaba en Aeroparque recibió ayuda del gobierno provincial. Yo vine a la ciudad de La Plata porque me estoy por recibir en Trabajo Social, estuve cursando un seminario intensivo de un mes y quedé varada acá, por suerte tengo dónde quedarme y comida”, expresó una estudiante.

“Están coordinando que primero viajen los sectores más vulnerables: adultos mayores, mujeres embarazadas, niños y personas derivadas”, finalizó.