Se trata de la Ley de Emergencia, aprobada el pasado mes de mayo por la legislatura, que le otorgó al gobierno fueguino el manejo de $2 mil millones destinados a atender la emergencia sanitaria por el coronavirus y reactivar el empleo.

Con estos fondos se creó el “Programa de Recuperación Económica y Social” (Progreso) que capitalizó al Banco de Tierra del Fuego con el objetivo de incrementar su capacidad de asistir al sector privado, mientras que el Ministerio de la Producción también maneja parte de esos fondos para destinarlos a créditos no bancarios y ejecutar “obras esenciales con mano de obra local”, según establece el proyecto.

Ayer, desde la Cámara de Comercio de Río Grande afirmaron que la ayuda llega “en tiempo y forma”, pero desde otros sectores reclaman más celeridad en el trámite, o menos requisitos para poder acceder a los beneficios.

“No es menos cierto que el banco comenzó a trabajar sobre los efectos de la pandemia. Los números son claros, desde el 17 de marzo al 31 de julio, el banco en todas sus líneas ha colocado $620 millones”, aseguró Daniel Peralta, Vicepresidente del Banco de Tierra del Fuego.

En detalle, el Banco colocó en la cartera comercial unos $350 millones. En la línea PROGRESO se colocaron $103 millones. Hasta ahora, las 90 operaciones realizadas representan a 75 empresas.

“Esto es parte de la realidad que nos toca trabajar todo el tiempo. Hay mucha gente de planta del Banco que trabaja fines de semana y feriados para poder dar respuesta. En esta línea se ha capacitado gente”, informó Peralta por Radio Provincia Ushuaia.

Y recordó que el Banco también es afectado por las restricciones debido al aislamiento obligatorio: “Muchas veces so olvidan que nosotros también tenemos restricción y protocolos, por eso hemos reforzado las áreas, reestructurado la parte de sistemas, que cuando nos hicimos cargo tenía una desinversión importante”, dijo.

En cuanto a la agilidad de los trámites, el Banco estableció un sistema de análisis simplificado que permite brindar más velocidad a las solicitudes de hasta $5 millones. Por encima de ese monto, la solicitud tiene un tratamiento distinto, debido a las regulaciones del Banco Central.

“La documentación que se exige es la mínima que tiene cualquier microemprendimiento pyme, los montos mayores tienen que presentar documentación adicional”, afirmó Peralta.

Hasta el 31 de julio ya se presentaron 437 solicitudes a través de la página del Banco, por $165 millones.

“Por ejemplo, si piden $3 millones, nosotros mandamos un mail donde decimos si está sujeto a crédito. Si lo está, le pedimos los papeles para poder terminar de calificar. Los montos aprobados son en función de los ingresos que puedan demostrar”, explicó el vicepresidente del Banco.

Un 53% de las solicitudes corresponden a bienes de capital, un 23% a insumos y herramientas, un 1% a la adquisición de tecnología, un 6% a Infraestructura, y un 13% a Multidestinos.

Sólo un 3% de las solicitudes presentadas fue para el pago de salarios, y un 1% fue para el Pago de servicios y alquileres.

En cuanto a la discriminación por zonas, el 46% de las solicitudes son de Río Grande. El 44% corresponden a Ushuaia. Un 1% a Puerto Almanza el 9% a Tolhuin.