La justicia autorizó la toma pacífica de la planta. Días atrás, la ofensiva patronal logró que los trabajadores sean notificados con una resolución que ordenó la prohibición de ingresar a la planta y bloqueó el ingreso de alimentos y bebidas para quienes no cobran desde hace nueve meses y temen por la continuidad de la fuente laboral.

Ahora, los empleados continúan con la toma, venden choripanes y empanadas para subsistir y esperan la intervención del Gobierno.

“Pedimos que se acelere todo, necesitamos comenzar a trabajar. Melella también está apurado para que la planta vuelva a producir”, dijo Sandra, una de las empleadas de Ambassador, por FM Masters.

“Ahora entramos y salimos permanentemente, tenemos libre circulación, y nos turnamos por grupo”, agregó la mujer, que tiempo atrás, junto a sus compañeros, contaba con una consigna policial permanente en las puertas de la planta.

En cuanto a las autoridades de la empresa, Sandra dijo que “el dueño apareció para presentar el preventivo de crisis, pero no habla con nosotros, así como tampoco lo hace la UOM. Hasta ahora siempre hemos tenido el apoyo de la legisladora Mónica Acosta y de Emanuel Trentino, el resto no se acercó por la planta”.

Si bien se levantaron las restricciones judiciales, los empleados deben permanecer en la planta para continuar con el reclamo. “No vamos a bajar los brazos ni renunciar a ningún derecho”, advirtió Sandra.

En la mañana de hoy continúan con la venta de choripanes y por la tarde habrá un festival solidario de música que será transmitido por redes sociales.