Pablo Cabrera, ex dirigente del Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos fue suspendido luego de una medida judicial adoptada por la Jueza Laboral Edith Cristiano. El trabajador se había encadenado en dos oportunidades en la puerta de la empresa y se hizo una presentación judicial. Cabrera cuenta aún con protección gremial según la ley 23551 de Asociación Sindicales.

 

El trabajador de Tecnomyl Pablo Cabrera recibió la noticia de que fue suspendido judicialmente por “presunta falta de conducta”, tras una medida dictada por la  doctora Edith Cristiano, Jueza Laboral.

Al respecto Cabrera aclaró que no sabía nada que se estaba tramitando una causa judicial y que tampoco nunca fue llamado a declarar o a hacer su descargo frente a la presentación que hizo la empresa, por lo que ahora están viendo con su abogado para conocer más en profundidad por qué se llegó a esta medida y las alternativas que tiene.

El trabajador de Tecnomyl recordó que el pertenecía al Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos, siendo Secretario de Finanzas y luego de que venciera su mandato comenzó a sufrir persecuciones por parte de la empresa, se lo cambiaba de lugar de trabajo, se lo movía de un puesto a otro – cuestiones que no son permitidas por la ley de Asociaciones Sindicales 23551. “Incluso me descontaron 23 días que tenía licencia gremial” indicó Cabrera a la vez que aclaró que en esa oportunidad habló con el Gerente quién le prometió que iba a arreglar el tema, que llegaron a un acuerdo que finalmente no se cumplió “por eso me encadené. Dos veces me encadené esperando una respuesta”.

Al ser consultado si había hecho la denuncia judicial por la actitud de la empresa, Cabrera aseguró que como había habido un arreglo de palabra no lo consideró pertinente, pero después no cumplieron y no encontró otra alternativa que encadenarse.

Cabrera también aclaró que no tuvo acompañamiento del gremio, porque hubo cambio de conducción, “con la que no acordamos” y no hicieron nada por mi situación.

En este marco la Jueza Edith Cristiano ordenó “la suspensión (plena aunque provisoria) del trabajador Pablo Gustavo Cabrera”, sin considerar los antecedentes del caso; es decir, los reclamos del trabajador ni tampoco tomarle declaración o permitirle hacer un descargo.

Cabe recordar Pablo Cabrera, se encadenó dos veces a principio de este año en el acceso principal de la empresa Tecnomyl como protesta ante lo que denominó una constante persecución laboral. La segunda vez que Cabrera se encadenó desde la empresa llamaron a la policía y denunciaron que la actitud del trabajador impedía el normal funcionamiento de la fábrica, cuando era evidente que el resto de los trabadores podían entrar y salir sin problemas del lugar y desarrollar sus actividades sin inconvenientes.