Los pastores evangélicos de la ciudad parecen no encontrar un punto medio en sus posiciones, sobre el reclamo ante la apertura de los templos.

Ayer el pastor Héctor Pauli, de la comunidad Cristiana de Tierra del Fuego, anunció que su iglesia presentará un protocolo ante el COE y el gobierno provincial para poder reabrir las puertas de sus templos.

“Como ciudadanos tenemos el artículo 14 de la constitución, que nos permite transitar libremente y celebrar nuestro culto”, dijo Pauli.

Y denunció “cierta animosidad” del gobierno contra su iglesia, debido a viejas confrontaciones con Gustavo Melella cuando era intendente de Río Grande.

Pero para Carlos Potenzo, pastor de la Asociación Iglesia de Dios, “un rasgo negativo es que hemos sido templo centristas, pero la iglesia es más que eso”.

“Casi después de 100 años de historia cuesta el cambio, tenemos que cambiar nuestra manera de ver, la iglesia tiene que estar para defender la vida. Salieron muchos creyentes a reclamar, pero acá hay que priorizar la vida”, dijo Potenzo por FM Aire Libre.

Y agregó: “En vez de andar reclamando, hay que ver la nueva realidad, como las plataformas o el zoom. Hay muchas otras maneras de ser iglesia y de acompañar a los fieles”.

“Tenemos que cambiar nuestras pastorales, hay que retomar la pastoral de la consolación para las personas que no se han podido despedir de sus seres queridos”, dijo el pastor.

Según Potenzo, “no hay que poner el punto en abrir los templos o en la política, hay que cuidar la humanidad y sumar al dialogo, acompañar a los que necesitan consuelo. Todas las congregaciones somos cristianas, no creo que haya una animosidad, el gobierno está tratando de hacer lo que puede”.