“Lo que dijo Duran ayer es parte del encubrimiento policial, es jefa de la comisaria de género y familia. Esta gente me toma de tonto a mí y a toda la sociedad”, dijo Matías Martínez, padre de los jóvenes golpeados por la policía de Ushuaia.

Según la policía, el hecho sucedió el domingo en el barrio La Cantera, cuando efectivos de la Comisaría 3era advirtieron que un joven circulaba con el torso desnudo, con medio cuerpo afuera de un vehículo, por la calle Soldado Águila al 2500.

La policía detuvo el auto, y pudo comprobar que el conductor, un joven de 26 años, se encontraba en estado de ebriedad, luego de hacer el examen de alcoholemia. El joven iba a acompañado por otras dos personas, de 17 años de edad.

Pero según el padre de los menores, Matías Martínez, el relato brindado por la comisaria de Genero y familia, Ana Durán, es mentira.

Martínez cuestionó “por qué Durán salió a hablar esta semana y no la anterior, porque el hecho ocurrió el domingo 20”.

“Mi hijo de 16 años transitaba por Soldado Ávila. Los patrulleros lo hacen descender del vehículo y lo meten en el patrullero. Mi otro hijo de 12 años estaba a dos cuadras, en una pijamada y va corriendo a avisarle a la abuela. Un oficial de apellido Quintana se baja, le dobla el brazo a mi madre y la pone contra el patrullero. El otro oficial la tira al piso y les tiran dos efectivos policiales encima. Mi madre tiene tres hernias de disco y es paciente de riesgo”, relató Martínez por Radio Provincia Ushuaia.

Y continuó: “Mi hijo el ver lo que está pasando, se baja del patrullero y los oficiales le dan una brutal golpiza. Tengo todo esto constatado en el hospital. Todo sucedió alrededor de las 4.20 AM. Arrestan a mi madre y a mí me dan aviso recién a las 6.55 de que mis hijos están detenidos, me llama el suboficial Miguel Cruz”.

“Dicen que ambos estaban dentro de un auto en estado de ebriedad con un mayor de edad, cosa que no es real. Mi hijo de 16 años estaba en el auto, el menor nunca estuvo en el auto”, afirmó Martínez.

“Veo a mi hijo mayor de una manera deplorable, ensangrentado y con toda la ropa rota. Me vuelvo a la oficina del subcomisario para que lleven al hospital a mi hijo. Me dicen que no lo tocaron, que no puede tomar la denuncia porque es una comisaria de género. En la discusión con Miguel cruz escuchamos en el pasillo un disturbio y fuimos y vemos que un oficial lo tenían en el piso a mi hijo y nadie intervino”.

“Lo aparto a mi hijo de la situación, mi hijo más chico, al ver que le estaban pegando a su hermano, lo insulta al agente Maximiliano Espinoza, le dan una patada en los testículos a mi hijo delante de todo el mundo. Ahí lo separan al agente Espinoza y lo meten en una oficina”.

“Agarro a mis dos hijos y pateo una puerta de una oficina, viene Miguel Cruz y me dice que se va a responsabilizar y va a hablar con el juzgado, me dice que no va a encubrir nada. Le digo a Cruz que me ponga un móvil para que me lleven a otro lugar, dejo a mis hijos y vuelvo en el mismo patrullero, donde me atiende otro oficial, Cáceres, que me pide perdón y que no sabía lo que había pasado. Y me voy al hospital y hago la nota correspondiente”.

“No tengo constancia de que mi hijo estuvo detenido ni por qué motivo. Lo que dijo Duran ayer es parte del encubrimiento policial. Es mentira que el joven mayor estaba en estado de ebriedad. Le hicieron alcoholemia y se fue manejando hasta su casa. Y es mentira que tiene una causa de drogas”, afirmó Martínez.

Y advirtió que va a denunciar a la comisaria Durán por falacias. “Dice que yo me negué a firmar un acta de entrega de los menores y es mentira. ¿Cómo yo puedo entrar a una comisaría y llevarme a dos menores porque a mí se me ocurre?”, cuestionó el hombre.