La vicepresidenta Cristina Kirchner habló este viernes en el acto por el Día de la Democracia y dejó importantes definiciones sobre la negociación con el Fondo Monetario, al mismo tiempo que hizo su propio análisis de la situación regional, en un escenario que compartió con Lula da Silva y ‘Pepe’ Mujica.

Definió a la Plaza de Mayo como territorio de “nuestras mayores alegrías y nuestras mayores tragedias”; al tiempo que recordó el rol de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo en la recuperación democrática.

“Fueron ellas y fue la sangre de nuestros soldados en Malvinas los que recuperaron la democracia”, expresó la vicepresidenta y llamó “los usurpadores” al ejército del Reino Unido que combatió en las islas argentinas.

La ex presidenta definió la década de gobiernos como progresistas en Latinoamérica como un proceso de “crecimiento único, único en generar puestos de trabajo, industria nacional y autonomía nacional para tomar decisiones”.

Al hablar de los gobiernos argentinos durante ese período, de su esposo Néstor Kirchner y ella, recordó: “Reestructuramos una deuda externa con la mayor quita de capital e intereses que se tenga memoria”.

También apuntó duramente contra la oposición y los medios de comunicación cuando se habla de la deuda: “Que no se hagan los giles esos que van a los canales de televisión a dar números a la bartola”, aseguró.

Agregó: “Le pese a quien le pese, el peronismo duplicó la clase media entre 2002 y 2012”, en línea con lo que había expresado durante un acto en la ESMA en la previa del Día de la Lealtad.

En otro tramo de su discurso, la vicepresidenta apuntó contra el Fondo Monetario Internacional, al mismo tiempo que se realizan las negociaciones con el ministerio de Economía y el día que el organismo publicó un documento donde destaca las coincidencias con el país.

“El FMI ha vivido condicionando a la democracia argentina”, afirmó Cristina y recordó los episodios vividos en 1989 y 2001, cuando el Fondo “le soltó la mano” a Raúl Alfonsin y Fernando de la Rúa y debieron irse antes de terminar sus mandatos.

“Deberían despavilarse un poco los del partido centenario porque los dos presidentes que tuvieron se los tumbó el Fondo Monetario Internacional”, indicó en referencia a los radicales.

En el marco de las actuales negociaciones, la vicepresidenta criticó las recetas del organismo, ya que “las políticas de ajuste pueden ser impuestas durante un tiempo, pero finalmente siempre colapsan”. Por último, antes de terminar su discurso, CFK habló de la restricción externa y dirigió sus críticas a quienes “tienen los dólares afuera”.

“Necesitamos que el Fondo nos ayude a recuperar de los paraísos fiscales que se han ido en evasión”, aseguró y le pidió a Alberto Fernández que lo establezca como “un puente de negociación”.