El dirigente justicialista Ricardo Furlan estuvo en Río Grande y participó de la asunción de los Vocales del Tribunal de Cuentas Municipal compartiendo escena con el intendente de Río Grande. El actual legislador habló de política y consideró que el acercamiento entre Bertone y Vuoto debería ser un punto de partida para propiciar un acercamiento con el Intendente Melella. Consideró que la relación institucional no se puede soslayar porque la que se beneficia es la gente. Además, remarcó disidencias en el bloque oficialista de cara al debate por la reforma constitucional.

El legislador provincial Ricardo Furlan asistió, este lunes, a la asunción y Jura de los nuevos Vocales del Tribunal de Cuentas Municipal de Río Grande y durante el acto se lo vio dialogando con el Intendente Gustavo Melella; el vicegobernador y demás legisladores que asistieron al mismo.

Consultado sobre su presencia en Río Grande, dado que ya ha mantenido otros encuentros de los que participó el Intendente Melella, Furlan minimizó las especulaciones y explicó que “en mi caso personal con el papá de Pedro Fernández (uno de los flamantes vocales del Tribunal de Cuentas), con Milo, hemos militado más de 30 años dentro del peronismo, por ende lo conozco desde hace un tiempo muy importante. Lo vi crecer, ser un profesional del derecho y como amigo no podía dejar de estar”, dijo.

Tras lo cual negó que existan razones políticas sobre su presencia en la ciudad “las razones políticas se van a dar cuando se tengan que dar y en el ámbito que corresponda” indicó, aunque recordó que ha dialogado con el intendente porque “uno tiene que hablar institucionalmente de los problemas que nos pueda plantear y de los que nosotros podamos plantearle. Una reunión institucional sería lo más normal en cualquier lugar del mundo. Aparte, no quiero olvidar que en 2015 fuimos parte del mismo espacio con el intendente, así que no le veo nada de raro”, reflexionó con cierta ironía.

Acercamiento Institucional

En el plano político Furlan celebró el acercamiento entre Bertone y Vuoto e indicó que es punto de partida de un paso similar que debería darse con Melella: “he sido partícipe del acercamiento y me han escuchado hablar siempre de que tenían que trabajar en conjunto. No creo que haya dirigente en Tierra del Fuego que no quiera que el vecino, cuando entre a su casa, abra la canilla y tenga agua, abra la hornalla y tenga gas, y pueda tener un servicio cloacal como corresponde. Para eso tenemos que juntarnos todos, más allá de las diferencias” sentenció.

“Hace un año me tocó tratar de juntarlos -a Bertone y Vuoto- y me fue difícil, calculo que ellos habrán entendido y yo no soy el mentor esta vez, porque no me voy a asignar algo que no hice. Simplemente siempre busqué la unificación de los Ejecutivos porque esto le hace bien a la gente. En dos o tres reuniones se han regularizado un montón de barrios en la ciudad de Ushuaia y lo mismo tiene que pasar con Río Grande”, opinó.

Lejos del apuro de Pino

Respecto del armado de la propuesta electoral para 2019, que lanzó públicamente el vicepresidente del PJ Juan Carlos Pino, Furlan tomó distancia y negó haber participado de alguna reunión de este tenor. “Calculo que Juan Carlos habrá hablado de acuerdo a las reuniones que ha mantenido con las autoridades del partido. Como yo no soy autoridad del partido, no estuve en esa reunión y no me comentaron nada con respecto a cómo se va a ir encarando el 2019”, dijo.

Y opinó que a su entender “hay un apresuramiento generalizado, no solamente en Tierra del Fuego sino en el país” entendiendo que “todavía hay que transcurrir un 2018 plagado de problemas, no solamente a nivel nacional sino también provincial y municipal” e insistió “no tuve reunión realmente con Juan Carlos Pino en este sentido y seguro se va a dar alguna reunión netamente político partidaria donde podamos definir qué hacer para el 2019”.

Peronismo y bloque dividido

Consultado sobre la situación en el bloque oficialista de la Legislatura el legislador analizó que la provincia difícilmente pueda escapar de las divisiones del PJ en el país “creo que va a haber un reacomodamiento generalizado y todo lo que tenga que ver con Nación siempre impacta en Tierra del Fuego”, y recordó que en la actualidad a nivel nacional “tenemos cinco peronismos distintos: el peronismo ortodoxo, el kirchnerismo, la liga de gobernadores, la corriente de los senadores y la corriente de los intendentes, entonces se hace complicado”, sostuvo.

Reforma política

Por otra parte Furlan se mostró contrariado por el apuro por sancionar la reforma política “algunos quieren que la discutamos en tres meses y esto no se puede hacer”, sentenció, teniendo en cuenta que la presidente de la comisión Myriam Martínez quiere los proyectos aprobados “antes de junio”.

Aunque defendió la necesidad de una reforma constitucional e incluso recordó haber presentado “un proyecto de reforma de la Constitución en 2016, apenas asumimos, y creo que era el momento para discutir no sólo la reforma, sino la reforma política que estaba contenida ahí mismo. Hoy se quiere modificar la ley para incorporar las PASO, y esto no garantiza absolutamente nada”.

Además, recordó que nunca “estuve de acuerdo con el voto electrónico porque fui conejito de indias en el 2003, cuando había 110 mesas en Ushuaia y solamente en 10 había papel. En esas 10 mesas que tenían papel, la diferencia era a favor nuestro, porque sacamos el 37% de los votos, pero en el recuento general perdimos la elección”, recordó, con sospechas de manipulación en aquellas mesas donde no quedó el registro impreso.

Incluso remarcó que la boleta electrónica “se ha caído en distintas partes del mundo, donde se vota con boleta única electrónica, que es algo distinto, porque se entrega una boleta y se deposita en la urna, que es otra cosa”, subrayó.

Se le preguntó si este tema abrió una grieta en el bloque oficialista, dado que el legislador Romano también marcó disidencias y hasta el propio jefe de bloque Federico Bilota propicia la reforma constitucional consideró que “es sano estar en la discusión de algunos temas y no se puede decir a todo que sí. Cuando se dice a todo que sí, es porque alguien está ocultando la verdad. Acá no se puede decir a todo que sí y, si se confunde lealtad con obsecuencia, estamos al horno”, enfatizó.