En representación de la Fundación Siglo XII, Julio Lovece puso reparos sobre el proyecto del Gobierno para avanzar con la construcción del Corredor del Canal Beagle. “Primero se debería haber definido para que es necesaria una ruta”, dijo. Y si bien “estamos de acuerdo” con el proyecto, también reclamó la participación de un grupo interdisciplinario “para que no sea una ruta vulgar sino orgulllo fueguino”

 

Julio Lovece, representante de la Fundación Ushuaia  XXI se refirió a la apertura del Corredor del Canal de Beagle que el Gobierno de la provincia proyecta como una obra emblemática para los próximos años y como propuesta para el desarrollo económico y productivo de Almanza como así también el desarrollo turístico. Al respecto Lovece expresó ciertas discrepancias con la iniciativa dado que “no hay un proyecto” dado que el mismo ha quedado librado al albedrío de la empresa adjudicataria de la obra.

Si bien Lovece, en declaraciones a Radio Fueguina  señaló que “en términos generales estamos de acuerdo con la ruta” pese a que “hace 20 años atrás nos habíamos opuesto porque en ese momento no considerábamos apropiado construir una ruta bajo la mirada ambiental que existía en toda la Ley de vialidad en cuanto a la construcción de carreteras”.

Pero Lovece admitió que “hoy ha mejorado esto e incluso nos hemos hecho de un manual de vialidad dónde se habla exclusivamente de la importancia de la protección paisajística y ambiental en la construcción de rutas”.

Por lo tanto “nosotros también hemos modificado nuestra posición” además “ha cambiado el parque automotor e incluso la afluencia turística” y si bien “estamos de acuerdo” también planteó “algunas dudas sobre los objetivos de la ruta”.

El activista de turismo opinó que “en los casos que se habla de una ruta turística nosotros entendemos que se habla de un tránsito limitado al tamaño de los mismos, imaginamos una ruta similar a la del Parque Nacional Tierra del Fuego, imaginamos una ruta dónde se preservan todos los valores históricos; paisajísticos, naturales, biológicos del sector”.

Y en el caso de la ruta que se proyecta involucra a un sector “muy frágil, muy rica en el recurso paisajístico”, además “Ushuaia es la única ciudad de la Argentina trasandina y estamos encerrados entre la montaña;   la cordillera, y el Canal de Beagle y esa geografía es muy singular y única en toda la Argentina y es el único lugar del país dónde el mar se une con la montaña”.

Por lo tanto y de acuerdo a lo que “recomienda la Organización Mundial de turismo, lo primero que debemos preservar es aquellos atractivos que nos hacen singulares y diferentes a otros lugares del mundo” y sin embargo, “tal como está pensada la ruta, no tenemos garantías de que eso sea protegido dado que sí se habla de una ruta turística debemos descartar que también sea una ruta minera, o que en la misma transiten vehículos de gran porte como camiones o colectivos de doble eje”.

Por lo tanto advirtió que “ese plan de manejo no existe” en la licitación de la obra y sin embargo “creemos que debería haber sido el primer paso definir para que queremos la ruta” incluso reconoció que tras la apertura de la ruta “siempre se genera una especulación inmobiliaria; una especulación política que va de la mano de la especulación inmobiliaria y aparecen urbanizaciones desprolijas sin ningún tipo de control como está pasando en la ruta J” por lo que insistió en que “en términos generales el proyecto nos genera muchas dudas”.

Además, Lovece reclamó la conformación de “un grupo interdisciplinario de biólogos; arqueólogos; paisajistas; expertos en turismo, ingenieros; arquitectos” con la finalidad de velar para que “genere un beneficio y no un daño” por lo que “me da la sensación de que se está improvisando porque no queda muy claro para que se está construyendo la ruta” sentenció Lovece.

Finalmente indicó que “somos varias las ONGs que estamos participando en esto e incluso la Cámara de Turismo ha manifestado cierta preocupación” pero aclaró que “no nos oponemos a la ruta, queremos que se haga, y que se haga bien y que se puedan hacer opiniones para que el proyecto sea enriquecido y que en lugar de hablar de una ruta vulgar podamos hablar de una ruta que sea orgullo de los fueguinos”.

Finalmente indicó que desde gobierno “nos dijeron que el proyecto aún no está terminado y que va a ser definido por la empresa adjudicataria” y por lo tanto “nos preocupa que quede en manos de una empresa privada y que la empresa no consulte a nadie o lo haga con gente de otro lugar que no conoce Tierra del Fuego”, concluyó.