Durante el mes de diciembre, el dólar y el petróleo cotizaron en alza impactando en los combustibles. Las naftas subieron cerca del 33% durante 2017 y ahora que el mercado de los combustibles dejó de estar regulado por el Gobierno, al aumento del 6% que hubo el primer fin de semana de diciembre, se le sumaría un aumento cercano al 8% durante enero.

Las petroleras vienen pensando en retocar sus precios desde la aprobación de la reforma previsional, que coincidió con el inicio de la suba del dólar.

La divisa cerró el último viernes del año en $ 19,10 en el mercado minorista, habiendo sufrido en la semana, el récord histórico al cerrar en la jornada anterior a $19,47.

Frente a este escenario el peso se redujo frente al dólar casi un 10%, durante los últimos siete días, a la vez, que el crudo Brent (ideal para la producción de gasolina), sigue recuperando precio, donde aumentó un 3,9% durante diciembre, mientras que en el segundo semestre de 2017 tuvo un alza de 40%. El mayor precio del petróleo en el mundo representa una excelente noticia para las petroleras.

A partir del lunes 1º de enero, entrará en vigencia la decisión del Gobierno nacional de eliminar el registro de importación de petróleo y combustible. Desde que el ministro de Energía, José Aranguren, anunció el final de la intervención del Estado en la definición de los precios, las naftas aumentaron un 15%, casi la mitad del ajuste en todo el año.

Un litro de nafta súper en Capital Federal cuesta hoy $ 22,66, a diferencia de lo que costaba a principios de 2017 con un mercado regulado donde el precio era de $17,08, aumentando en un 32,7%.

Después de perder en 2016 contra la inflación, 2017 cierra en positivo para el sector. De todas formas el mercado de los combustibles esperará a que YPF realice los primeros aumentos para seguir la medida. Por último, lo que las petroleras consideran como “positivo” es que los nuevos impuestos definidos en la reforma tributaria, recientemente sancionada en Diputados, no impactarán en los surtidores.