En la jornada de ayer los trabajadores bancarios de todo el país, incluyendo a los de Tierra del Fuego, realizaron una medida de fuerza consistente en una asamblea en las dos últimas horas de atención al público. El representante local de La Bancaria, el sindicato que nuclea a los trabajadores del sector indicó que el motivo de la medida es la falta de apertura de paritarias a nivel nacional.

En este sentido el dirigente gremial aclaró que “la dirigencia nacional de la Bancaria se reunió con las cámaras empresariales en Buenos Aires, pero la respuesta ha sido insuficiente, porque proponen un aumento del nueve por ciento para 2018, pagadero en cuotas. A su vez pretenden modificar un coeficiente que cobramos de acuerdo a antigüedad y categoría. Por eso La Bancaria se levantó de la reunión y no hubo ningún acuerdo” al tiempo que explicó que debido a esta situación “se decidió realizar asambleas y, si no hay arreglo, no descartamos que la próxima semana se incrementen las medidas”.

Asimismo Fernández aclaró que “cuando se sientan los directivos de la Bancaria con las cámaras llevan todo un estudio económico del país, de la inflación que proyecta el Gobierno y ahí se empieza a negociar. No es menor que los bancos en los últimos años hayan tenido ganancias millonarias, con toda la crisis que viene atravesando todo el pueblo argentino. Por eso se lleva toda la información correspondiente, para que haya una negociación de acuerdo a la inflación que se viene atravesando en el país” y reiteró que “si no hay acuerdo, seguramente se van a incrementar las medidas de fuerza, como pasa todos los años”.

Desde el gremio a nivel nacional emitieron un comunicado en el que explicaron que los bancos “niegan la habitual compensación anual que se percibe en enero, cuestionan la escala para la compensación del Día del Bancario, pretenden que la actualización automática de nuestro salario acordada en paritarias para el caso de que se superara el 19,5 por ciento de inflación, lo que ya ha sucedido, es parte del acuerdo para 2018, y ofrecen esa miseria que contrasta con la tasa de referencia del Banco Central” y reclaman que el incremento salarial esté acorde con “los precios de los alimentos, los servicios, y el dinero”.

Cabe recordar que este año los trabajadores bancarios cerraron una paritaria de 19,5 por ciento, con una cláusula gatillo; teniendo en cuenta que la inflación hasta octubre fue de 19,4 por ciento y de 21 hasta noviembre la cláusula ya se disparó y como el plus acordado en este caso es retroactivo a enero deberán recibir la diferencia del 1,5 por ciento por todo el año. Por eso desde las entidades bancarias quieren que en el nuevo acuerdo la cláusula gatillo sólo rija para los meses en que la inflación supere el aumento de salario, lo cual es otro de los puntos rechazados por los trabajadores.