Por Esteban Parovel.- Luego de que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) aplazara el retorno de la actividad oficial para el mes de octubre, los diferentes conjuntos de la Liga Profesional siguen su proceso de acondicionamiento físico tras el enorme parate deportivo que produjo la pandemia de coronavirus. Justamente, al haber surgido una cantidad considerable de infectados en los diferentes clubes, y ante la suma de contagios en todo el territorio nacional, la institución que rige al fútbol en suelo argentino determinó no regresar en septiembre a la competencia, como ya se había establecido, y reprogramar el reanudación de las acciones oficiales para el venidero mes de octubre.

Entre las instituciones que se encuentran abocadas a la puesta a punto de cara al compromiso de Primera está el elenco de Banfield, que cuenta con el lateral derecho ushuaiense Rodrigo Arciero; quien se incorporó a los trabajos junto a sus compañeros unos días después. Viajó desde Ushuaia, donde había estado en el período de cuarentena acompañado por sus afectos y tras arribar a Buenos Aires fue testeado, y además, recibió el alta médica para el retome de los entrenamientos con el resto del plantel del “Taladro”.

“Para volver me costó un poco por las restricciones con los vuelos pero pude conseguir para volver. Tanto el cuerpo técnico como la dirigencia me estuvieron esperando, no tuve demasiado inconveniente en el regreso solo que me perdí las primeras dos semanas de entrenamiento, que las estoy recuperando ahora con doble turno y metiendo entrenamientos más fuertes”, mencionó Arciero acerca de su recalada nuevamente a Buenos Aires, y la intensificación de las prácticas para equiparar cargas de entrenamiento con el resto del equipo profesional de Banfield.

El período de inactividad “se hizo más extenso de lo que uno esperaba”. Sin embargo, la ansiedad de la vuelta quedó atrás, y cambió el enfoque: “Ahora ya está, pudimos volver con protocolos muy estrictos; muy exigentes para evitar contagios. De a poco, estamos regresando a la normalidad, al menos, con los entrenamientos. La competencia oficial se va cambiando semana a semana y, desde ya, se ve complicado el panorama en todos lados”.

“Al principio fueron entrenamientos como de escuelita, por llamarlo de algún modo, porque el cuerpo debe adaptarse otra vez a las exigencias físicas para evitar las lesiones y después de este prolongado parate cualquier jugador puede estar expuesto a alguna lesión de articulaciones, ligamentos; todos los músculos deben reacondicionarse y todo lleva un plazo”, expresó el ex jugador de All Boys, Independiente Rivadavia de Mendoza, Talleres de Córdoba y Patronato de Paraná.

La pandemia, indudablemente, como en cada sector de la sociedad, impactó en la economía de los clubes argentinos, y en esta radiografía Arciero analizó que “esta situación golpeó mucho a los clubes, que vieron como sus ingresos se fueron deteriorando. Hay muchos equipos que dejaron libres a los jugadores en el mes de junio y nos agarró justo con la finalización de contrato a la mayoría; y hasta hay muchos clubes de las otras categorías que aún no contrataron otra vez a los jugadores así que es un momento difícil para todos”.

Banfield continúa con sus tareas de entrenamiento con miras al comienzo oficial de la actividad, que en un primer momento estaba estipulado para el 25 de septiembre y AFA empezaría otra su torneo exprés de la Liga Profesional Argentina recién a mediados del mes de octubre