Por Pablo Riffo.

El cimbronazo cambiario todavía no se detuvo y los diferentes sectores que componen la economía argentina aún desconocen cuáles serán los efectos del mismo. Devaluación, aumento de tasas de referencia, sumado a la economía que ya estaba planchada sumaron los componentes necesarios para un cóctel macabro.

La industria fueguina es, sin dudas, una de las más afectadas. No solo por la implicancia que tiene el precio del dólar en la cadena de producción, sino también por el freno a las pocas herramientas de financiación a las que podía acceder el principal comprador de los productos que se fabrican en la isla.

Federico Hellemayer, presidente de AFARTE (Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica) habló con Tiempo Fueguino respecto de la situación de la industria fueguina tras la crisis económica y social que atraviesa el país.

Si bien consideró que “una devaluación impacta a todas las actividades económicas” reconoció que los insumos importados que se requieren para la producción en la provincia “al variar el tipo de cambio se encarece la estructura de costos de la producción en pesos”.

Es el primer efecto directo que recibe la industria fueguina, “ahí no hay ningún tipo de negociación, el insumo importado al comprarse en dólares se encarece”, sin embargo, no es el único ítem impactado dentro de la estructura de costos.

La logística, cuyo precio dependen principalmente del precio del combustible, también impacta de forma indirecta a la estructura de costos de la fabricación fueguina. “Más allá de que justo este punto está medio en discusión, por si finalmente van a aumentar o no lo combustibles” aclaró.

“Eso es en una devaluación, cuando estás en un proceso macroeconómico donde se produce una devaluación, se estabiliza el tipo de cambio en un nuevo equilibrio y listo” pero diferenció lo que sucedió en los últimos días con la economía con un componente que corresponde a la volatilidad del tipo de cambio.

Para Hellemeyer el dólar “está buscando un nuevo valor de equilibrio” pero que la variación es tan importante que “estas cosas tardan en internalizarse en las cadenas, en verificar exactamente en las listas de precios”, por lo que “al efecto normal de una devaluación, se le suma que estamos con mucha volatilidad. Todavía no tenemos claro si el valor del dólar es el valor del cierre de hoy”.

El presidente de la Cámara lo explicó de la siguiente manera: “un claro indicativo de que todavía hay muchísima volatilidad cambiaria son lo que se llama ‘spread’, que es la diferencia entre la punta compradora y vendedora, del tipo de billete que manejes. Cuando te das cuenta que el spread es muy grande, es que todavía tenés mucha volatilidad. Cuando el dólar estaba en 45 el spread era un 5% en la cotización, hoy es un 10%” e insistió en que “todavía estas en un escenario de volatilidad”.

El sector venía con un mercado planchado, sin poder repuntar las ventas que venían en caída, teniendo en cuenta que los productos que se fabrican en Tierra del Fuego no son de primera necesidad.

Consultado sobre el clima previo al desfasaje cambiario, Hellemayer recordó que “en junio y en julio se empezó a verificar un poco cierta dinamización, que muy probablemente iba de la mano con la generalización del programa Ahora 12 y Ahora 18, y la baja de la tasa de interés”.

A fines de junio el gobierno había relanzado el Ahora 12 con un Costo Financiero del 20%, algo que dinamizó el consumo, aunque no de forma significativa. Para el titular de AFARTE la consulta es qué va a pasar después que termine el escenario de volatilidad, “cuántas de esas herramientas de financiamiento al consumo van a quedar en pie”, aunque no haya cambiado nada normativamente con el Ahora 12.

“Lo que pasa con el Ahora 12 es que significa un esfuerzo de subsidio de tasas por parte del gobierno y también por parte de otros actores” explicó. Otra de las variables, quizás la más importante, es saber qué va a pasar con el consumidor en este escenario una vez que el mismo se estabilice.

Hellemeyer no quiso profundizar respecto de las expectativas electorales que se podrían generar de cara a octubre. “Hoy día estamos preocupados por el cortísimo plazo, por esta situación que estamos viviendo ahora” y reconoció que “tiene que primar la prudencia” a pesar de los números que había devuelto las PASO.

“Para el mediano y largo plazo, que en definitiva es el plano en el que se pueden dar ese tipo de especulaciones, falta tiempo” evaluó y consideró que “no tiene mucho sentido adelantar elucubraciones ahora”. Ponderó como necesario ver de qué manera se estabiliza la macroeconomía y cómo afecta al consumo.

Este margen para Hellemeyer es de entre 4 y 7 meses para ver cómo va reaccionar el consumo donde puede ser que la gente retraiga su consumo por temor, “lo cuál sería muy malo. Todavía la verdad no lo sabemos” reconoció.

Sin embargo, el presidente de la Cámara Empresaria “tenemos que tomar nota de lo que pasó el domingo”, y lamentó que “el corto plazo hace que no puedas ocuparte con el mediano y el largo plazo”.

Consultado sobre los anuncios que dio el presidente Mauricio Macri, Hellemeyer opinó que si bien no son medidas que impacten directamente en el sector, “son medidas que están llamadas a mejorar el poder adquisitivo de la gente” o “mitigar el impacto que tiene todo esto sobre el poder adquisitivo de la gente”.

Es decir “que la gente pueda seguir consumiendo productos como los nuestros”, pero que “sería un beneficio indirecto”. Para el titular de AFARTE “lo que el gobierno está buscando es reestablecer el poder de consumo de la gente”, pero que aún no es posible evaluar si el poder de consumo se nivela y se restituye, “o incluso quedar por debajo, no lo sé”.

Para Hellemeyer “es muy pronto” hablar de reuniones entre los distintos actores. Explicó que dentro de la Cámara “la situación la analizamos permanentemente” y que también existe un contacto constante con el sector sindical.

“Con la provincia todavía no nos hemos comunicado, pero seguramente nos comunicaremos los próximos días como para ver el impacto de esta crisis” aclaró, aunque “la realidad es que tenes que esperar un par de días para que baje la polvareda para ver cuál es el impacto que ha tenido esto”.

“Todos esperamos que se calme un poco el mercado y ver qué variables tenemos” insistió finalmente.