El equipo Jaukoren, un equipo local fueguino que fue conformado por los integrantes del Club de Robótica que ofrece el Espacio para el Desarrollo Laboral y Tecnológico, este fin de semana fue a representar a Tierra del Fuego en la Copa Robótica, desarrollada en Buenos Aires.

Por este motivo dialogamos con el profesor a cargo del taller de Robótica del EDLT, Jonas Echevarría; con la coordinadora del equipo y la psicopedagoga, Luciana Martínez y con parte de los jóvenes que participaron e idearon el proyecto presentado.

“Fue un honor poder representar a toda la provincia porque no muchos tienen la posibilidad para hacerlo y estar ahí con 190 personas, todos juntos, charlando y compartiendo ideas fue muy lindo”, expresó Julián del Valle. De la misma manera coincidieron su compañera Azul y Tomás Ruiz.

Julián contó a Tiempo Fueguino cómo se conocieron y de qué manera empezaron a desarrollarse con la robótica; “nosotros arrancamos en febrero con un grupo de robótica en EDLT, el cual consistía en crear y llevarlas a la realidad con legos. Pasaron los meses, hicimos diferentes cursos y en julio surgió la posibilidad de viajar al First Global y el profe Jonás fue a una capacitación donde le enseñaron todo sobre el kit de legos. Después de una semana nos llegó a nosotros y así arrancó todo.”

“Me sorprendí cuando el profe me preguntó si quería participar porque nunca había tenido una oportunidad así y fue muy emocionante”; manifestó Azul.

En cuanto al trabajo en equipo y la comunicación entre quienes conformarían el grupo se consiguió de a poco porque “al principio nos costaba organizarnos porque era mucho trabajo y a veces nos mareamos con quien hacía qué, pero con el tiempo aprendimos a organizarnos como a separar las tareas”; explicó Julián.

Sin embargo, “al comienzo no muchos se lo tomaron en serio. Cuando empezamos a notar que nos quedaba poco tiempo, ahí reaccionamos y nos pusimos las pilas”; relató Tomás porque hay que recordar que son 9 las y los jóvenes que integran Jaukoren.

Por otro lado, el profesor Jonás afirmó “la robótica tiene un montón de aspectos, cuando nosotros conformamos el grupo de robótica lo hicimos viendo quienes podían llenar esos espacios o las diversas disciplinas que uno puede volcar en la robótica porque con ella se llega a todos lados, entonces necesitábamos que los chicos sepan hacer un poco de todo.”

La psicopedagoga explicó “estuvimos pensando, a través de las capacitaciones que tuvimos, qué chicos podían, depende de los perfiles, potenciarse también. Hicimos mucho trabajo en el grupo porque sabíamos que esta competencia era en alianza y por eso había que consolidar el equipo que iba a la Copa.” Al mismo tiempo añadió “consolidamos el equipo y después trabajamos la comunicación para tomar decisiones frente a otros que no conocemos.”

Julián remarcó “la competencia tenía una temática y quizás hay que tomarlo desde otro punto de vista que fue lo que nos pasó a nosotros porque en el video de ejemplo mostraban a unos robots con pistola y después de probar muchas veces, nos dimos cuenta que la pistola no era la mejor opción, sino que había que hacerlo de otra manera.” Justamente, “que fue la que terminamos cambiando todo en una noche, donde nadie durmió. Hay que tomarlo desde otra perspectiva, mirar desde otro ángulo la competencia para obtener mejores resultados.”

Bruno también resaltó que fueron tranquilos al inicio con una pistola que tenía 2 tiros, cuando la probaron solo llegaba al 2 piso, por eso “terminamos en una noche cambiando el robot, algunos ni durmieron, pero bastante bien el robot para tenerlo solo 1 noche, donde avanzamos un montón y cambiamos más de la mitad del robot.”

Al mismo tiempo, Bruno destacó “a base de la robótica nosotros creamos cosas, satisfacemos una necesidad, ayudamos a la comunidad. Como este año donde la temática era limpiar el océano, no es verlo solo como una competencia, sino, como decía Julián, verlo desde otro punto de vista. También ver que plantea la competencia porque, en este caso, te está dejando un mensaje sobre la ecología.”

Tomás informó “el resultado de nuestra provincia fue el puesto 19 de las 23 provincia más la ciudad autónoma de Buenos Aires y salimos muy satisfechos porque recibimos el reconocimiento al entusiasmo porque notaron que le metemos mucha pila.”

En paralelo, Jonás, el mentor y profesor del equipo sostuvo “no fue solo el trabajo en equipo con los miembros que conformaban el club, sino que también la ayuda se brindaba a otras provincias. Por ejemplo, ellos siempre le dieron una mano que tenían problemas con el robot, o Bruno que programó robot de 10 provincias. Para resignificar un poco el reconocimiento al entusiasmo, el cual consiste en no permitir que los otros chicos estén mal con los resultados de su robot, sino que estén ahí para apoyarlos, darles una mano, hablar con ellos.”

“El rol que tomé en el equipo para ayudarlos fue el de psicopedagoga para fortalecer el desarrollo, el espíritu, los roles, funciones y el hecho de posibilitar en los chicos potenciar ciertas habilidades, trabajarlas desde ahora, lo cual creo que lo gramos y estamos muy orgullosos de ellos”; concluyó Luciana Martínez.