Si bien desde distintos sectores se puso el foco en la salida del Brexit, y su efecto en el apoyo al reclamo argentino por soberanía, también se señaló el Boris Johnson en la misma línea que Jair Bolsonaro o Donald Trump, con el calificativo de “liderazgos mamarrachescos”.

Por lo menos esa fue la advertencia del ex canciller Jorge Taiana, quien afirmó que la asunción de Johnson “va a afectar en la relación por el conflicto de las islas Malvinas». «Johnson, Trump, Macri y Bolsonaro son todos muy parecidos. Son irresponsables con las consecuencias de sus actos» dijo ayer el ex canciller.

Según Tatiana, la elección del nuevo primer ministro “muestra la debilidad del sistema democrático británico. Fue electo por una diferencia menor a 60 mil personas».

El presidente Mauricio Macri ya mantiene comunicación con Johnson desde el 30 de enero de 2009, cuando ambos se encontraron en la cumbre de Davos. Según señala el diario Infobae, luego de la asunción como primer ministro, Macri le envió un mensaje con la palabra “Congratulations”.

“El nuevo primer ministro entra en juego como una consecuencia de la salida del Brexit, luego de tres intentos consecutivos de ratificar este acuerdo, que llevó adelante con el resto de la unión europea pero que no logró consenso. Ahora va a tener que negociar este divorcio con la Unión Europea y también en su relación con Irán, para fortalecer su estructura militar”, dijo Andrés Dachary, subsecretario de Innovación y Modernización del Municipio de Río Grande.

Si bien las relaciones comerciales entre la Argentina y el Reino Unido son normales, sólo existe un tema en disputa que se encuentra en un laberinto diplomático aún sin salida: la soberanía nacional de las Islas Malvinas. Londres asegura que no hay nada que negociar, mientras que la Casa Rosada insiste en cumplir con una hoja de ruta que permita cerrar un conflicto que es histórico e imprescriptible.

En este contexto, el Brexit y el acuerdo Mercosur-Unión Europea podrían abrir un escenario inédito para el reclamo soberano de las Islas del Atlántico Sur. El Reino Unido siempre contó a Europa como un bloque cuando se debatía el caso Malvinas en los organismos multilaterales. Y Argentina sólo contaba con la solidaridad de América Latina y la abstención de ciertos Estados que gravitaban con Londres y Berlín.

El premier británico es aliado incondicional de Donald Trump, pero América Latina no pertenece a sus prioridades en su agenda global.

“Debería ser una oportunidad para la argentina y podemos pararnos desde otro lugar, pero no creemos que sea el espíritu de la actual cancillería”, aseguró Dachary por Fm Del Pueblo.

De todas maneras, se espera el resultado de las elecciones de octubre, donde también se decide la política exterior y el destino de un reclamo imprescriptible.