Mientras desde el Gobierno Nacional les piden a los empresarios que “pongan el hombro” y a los industriales “que sean creativos” a la hora de pagar el bono de $5.000, desde la Cámara de Comercio de Ushuaia advierten que la medida obligatoria podría alentar la informalidad en el sector.

“No estamos en contra de los asalariados, por el contrario, estamos trabajando todos los días para darle empleo. Somos conscientes del deterioro que produjo la inflación en sus sueldos. Esta medida sería obligatoria para el personal registrado, y otra vez esto alienta la informalidad”, afirmó Claudia Fernández, presidenta de la Cámara de Comercio de la ciudad capital.

Según Fernández, “los que pueden pagarlo son los menos, porque para la mayoría se hace imposible este pago. Ha crecido mucho el índice de venta informal, desde la cantidad de vendedores ambulantes en la calle a los ‘showrooms’ que funcionan en domicilios particulares”.

“Nosotros pagamos la luz comercial, el gas, los sueldos, y vemos que entran vendedores que traen desde una ensalada hasta una cartera. El que está registrado tiene que seguir pagando y la situación es de un ahogo financiero. La UIA está en contra, la CAME está en contra, también la Cámara Argentina de la Construcción”, dijo Fernández por Radio Nacional Ushuaia.

Y aseguró que si la medida se considera a cuenta de impuestos o de crédito fiscal, será algo que tengan que resolver las provincias. “Otra vez las provincias van a estar perdiendo plata por decisiones de la nación”, dijo.

“La contrapropuesta es descontar de los aportes patronales y hay que ver si el gobierno está dispuesto. Ya hubo una reunión previa de las cámaras empresariales y creemos que es una necesidad el bono, por lo que ha pasado con los sueldos, y nosotros también necesitamos plata en la calle para poder vender. El problema es cómo pagamos ese bono y de dónde sale el dinero”.

“Esta medida es para pasar el momento y para llegar a octubre, y nosotros queremos llegar a seguir teniendo nuestro negocio”, explicó Fernández.