Por Pablo Riffo.

La crisis económica plantea nuevos desafíos. No solo para los consumidores, que han vuelto al famoso “camine, señora, camine” que rezaba antiguamente en televisión Lita de Lázzari; sino también para los propios comercios que han visto diezmadas sus ventas.

En este contexto, donde los precios de referencia quedan desdibujados frente a una economía inestable, el rol del Estado ha se vuelve indispensable para contener la economía de los vecinos y vecinas de Tierra del Fuego.

En la provincia tanto los municipios de Río Grande como de Ushuaia e incluso el Gobierno de la de Tierra del Fuego han instalado como habitual el desarrollo de las conocidas Ferias de Populares o de Economía Popular. “La Feria en tu Barrio”, como se denominan en el municipio Río Grande; “Gran Feria Popular” como las nombró el Municipio de Ushuaia, o la “Expoferia de economía popular” que organiza el gobierno de la provincia.

Si bien se organizan dos veces por mes, como lo hace Gobierno, o la municipalidad de Ushuaia, o una vez al mes como sucede en Río Grande; las ferias congregan un promedio de 3.000 personas en cada edición.

Tiempo Fueguino dialogó con los funcionarios a cargo de la coordinación de cada una de ellas para conocer cómo surgieron, y el desarrollo que han tenido las mismas en estos últimos años.

Sebastián Maller, Jefe del programa emprendimientos locales de la municipalidad de Ushuaia relató que el formato de las ferias se hace aproximadamente desde hace un año con dos ediciones mensuales.

“Desde que comenzamos hasta ahora se va incrementando la cantidad de vecinos edición tras edición, según la fecha que lo vayamos haciendo” dijo Maller quien explicó que se busca “brindar un acompañamiento real al bolsillo”.

El funcionario municipal señaló además que lo que más se consume son frutas y verduras, pero también la carne y artículos de limpieza. “Lo que es frutas y verduras tenemos un promedio por edición de 23.000 kilos” detalló. En Ushuaia la diferencia en el precio tiene un beneficio que ronda entre el 40 y el 60% según dijo Maller.

“La idea es incentivar las compras comunitarias” remarcó el funcionario municipal de Ushuaia. “Lo que hacen las familias, y los amigos es organizarse y comprar una bolsa de papa y dividirla entre 4, o va uno y compra 5 bolsones para el resto” explicó respecto de las compras comunitarias, una tendencia que ha crecido recientemente en el último tiempo.

Para Maller se trata de un “producto de la crisis, como fue en su momento fue el trueque”. La gente busca mejores precios tratando de “hacer estirar sus sueldos porque no llegan a fin de mes entonces de ahí es dónde se da el crecimiento exponencial”, sobre todo en el último año.

“Nosotros creemos que es producto de la crisis, de las malas políticas del Gobierno Nacional” remarcó el funcionario ushuaiense.

Sobre cómo surgen estos espacios los motivadores son distintos. En Ushuaia el intendente Walter Vuoto había tomado la decisión política desde el principio de la gestión con el fin de terminar con los oligopolios y la cartelización de los precios.

Maller explicó que, en una muestra de consumo que se realizó en un primer momento, el supermercado La Anónima se llevaba el 65% del consumo de los 5 principales rubros de consumo masivo. La carne se repartía un poco más, pero en frutas y verduras los actores eran muy pocos por lo que también se convirtieron en una prioridad la intervención estatal.

Incluso en la Municipalidad de Ushuaia se había comenzado con un subsidio para el trasporte, “para poder competir con las grandes cadenas”, algo que se discontinuó porque “se puede hacer de manera privada sin que el municipio tenga que intervenir”.

“Los comercios entendieron que vendiendo en volumen podían tener ganancias, entonces apuntan a eso” agregó Maller quien opinó que “hoy los vecinos tienen opciones y compran mejor”.

 En Río Grande también

Javier Calisaya es director general de gestión ciudadana del Municipio de Río Grande. En dialogo con este medio contó que “La Feria en tu Barrio” comenzó como respuesta a la inflación y la remarcación permanente de precios en los productos de la canasta alimentaria.

“En acuerdo con los comercios locales lo que hacemos es acordar la participación y el precio de los productos en una venta masiva y extraordinaria que se hace una vez al mes en distintos puntos de la ciudad” describió Calisaya.

Los puntos de encuentro van cambiando mesa a mes, y cuentan con la participación de comercios con habilitación comercial “para que no haya competencia desleal” que obtienen ganancia “bajando el precio por kilo o por unidad de producto, y ganan en el volumen”.

“Es muchísima la gente que va con la diferencia que hace en la compra total” apuntó, sobre todo en carne, bolsones económicos de frutas y verduras, huevos y productos de limpieza. En Río Grande se hacen desde septiembre de 2017.

En cuanto a las cantidades, los bolsones económicos se venden aproximadamente unos 11.000 kilos de producto cerrado en bolsa, y otra cantidad similar a granel. “Solo en frutas y verduras estas hablando de entre 18 y 19 toneladas” aseguró el funcionario. En carne se llegan a vender unos 9.000 kilos por edición.

En cuanto a los precios los números son similares a lo que se consigue en la feria de Ushuaia. Si bien el descuento varía, “en cortes de carne hemos podido ofrecer a través de las carnicerías que convienen un 50% de descuento en relación al supermercado”.

Los bolsones económicos rondan los 250 pesos que cuentan con cebollas, batatas, zanahoria, naranja, manzana, limón y ajo. En comparación con el supermercado patagónico el precio es un 52% más barato. “Si lo compras por separado está $380” aseguró.

“La gente que va compra con mil pesos compra entre huevos, fruta, verdura y carne. Y productos de limpieza también” aseveró Calisaya. “Tiene que ver con que la sociedad demanda alternativas como esta porque es mucho cómo ha perdido el poder adquisitivo el salario” manifestó, “la plata no alcanza” y este tipo de espacios “se han vuelto la respuesta a la crisis”.

Pero no solo para los vecinos sino también para los comerciantes que participan y consiguen sostener a los empleados y los comercios abiertos ante la falta de consumo.

Otro punto para destacar en el desarrollo de las ferias populares es que las mismas dejaron de ser un espacio para sectores más vulnerables, sino como un paraguas de protección social que alcanza a todos los estratos sociales.

“A la avanzada de las políticas de este gobierno nacional hay que contener a la gente” remarcó Calisaya, quien aseguró que también se acercan los vecinos “porque son productos de calidad”.

“Nosotros tratamos de remarcar eso en los comerciantes: mientras mantengan la calidad el programa sigue, y por lo menos las ventas se sostienen y las ganancias son para todos los sectores” enfatizó.

 Más espacios

Gabriel Acosta, secretario de Desarrollo Social, está a cargo de la coordinación de la Expoferia que realiza el gobierno de la provincia. Se realiza desde el principio de la gestión, pero con un enfoque más apuntado a los artesanos que los feriantes.

En los últimos 4 años fue cambiando, integrando más a los feriantes a los eventos como también la incorporación de comercios con ventas de carnes y verduras que no estaban en principio.

La propuesta que sale desde el Ministerio de Desarrollo Social surge como respuesta a la necesidad “de trabajar con precios más bajos”, pero también sumar variedad de oferta “para poder hacer que circule gente”.

Para ello también se sumaron comercios, y la realización de espectáculos coordinados por el área de Cultura. “Se trató de trabajar en esta gestión de que la Expoferia sea una oferta general: que estén los feriantes, los emprendedores, los comercios, que haya espectáculo. Todo lo que pudiera sumar a la gente” desarrollando un espacio de comercialización más completo.

Las Expoferias de Gobierno también tienen otra impronta enfocada en las fechas conmemorativas como el día del padre, o el día de la madre, “y la que nosotros le damos mucha importancia, el día del niño” donde el Ministerio en Conjunto trabajó en conjunto en la última edición.

Otro de los aspectos que también se destacan de este espacio es la posibilidad de avanzar con el monotributo social, algo que brinda beneficios como aportes y cobertura social, pero también regula el trabajo de los emprendedores y feriantes, además del aporte que se hace con el desarrollo de capacitaciones con el fin de fortalecer a los mismos.

Los emprendedores tienen dónde trabajar y promover sus productos, y los vecinos también consiguen mejores precios en las Expoferias. “Cuando arrancamos el objetivo era los emprendedores, pero fue creciendo el tema de la feria a partir del 2016. Con la crisis empezamos a trabajar con lo que tenía que ver con feriantes, y ellos hablan mucho de la posibilidad del espacio de comercialización como tal” remarcó Acosta.

“Estamos en una situación complicada. Los feriantes están en una situación complicada” insistió Acosta quien aseguró que “aumenta la cantidad de feriantes”. El funcionario provincial aseguró que circula mucha más gente que en principio.

Sin lugar a dudas la intervención del Estado se vuelve indispensable en un contexto de crisis donde la economía atraviesa una volatilidad que impacta de lleno en los bolsillos de fueguinos y fueguinas.