Mañana zarpará desde Ushuaia el buque Oceanográfico Víctor Angelescu, donde científicos argentinos y chilenos darán inicio a la primera campaña binacional de cooperación científica austral, apuntada a estudiar `el estado de salud´ del Canal Beagle u Onashaga, en aguas compartidas.

Al respecto, Gustavo Ferreyra, Director del CADIC y Director del proyecto de investigación junto a Humberto González, Director del Centro IDEAL de la Universidad Austral de Chile, hablaron con el portal El RompeHielos y relataron que la idea es definir cuál es el estado del Canal en términos de actividad de la `bomba biológica´ y de su `acidificación´.

¿Qué es qué?

El especialista explica que “la atmosfera tiene dióxido de carbono (CO2) que es el gas de efecto invernadero más importante, después del vapor de agua. El océano absorbe parte de ese CO2 por la fotosíntesis de las algas microscópicas que viven en el mar. Luego ese CO2 lo transforman en partículas que son las células de esas algas, donde algunas de esas partículas sedimentan, otras se las comen otros bichos, y todo ese carbono va a parar al fondo y allí se inmoviliza. Entonces se llama bomba porque es un bombeo de carbono desde la atmosfera hacia el fondo del mar y ahí se retiene. Si vos tenés un mar sano, bien cuidado, la bomba biológica contribuye a este control del cambio del clima”. 

A su vez, detalla respecto a la acidificación del océano, que el mismo “está catalogado como el otro problema del cambio climático, el otro problema del (CO2). Por un lado es usado por estas algas en este proceso de bombeo biológico, pero cuando hay mucho CO2 y se combina con el agua, se forma un ácido débil que se llama ácido carbónico y que es perjudicial para muchos organismos. Todos los organismos calcáreos como la centolla, los erizos, los corales son muy afectados porque el ácido carbónico disuelve los carbonatos que son los esqueletos que tienen estos bichos”. 

Respecto a las hipótesis que se manejan del estado del Canal, el Director del proyecto asegura que “lo más probable es que haya un grado de acidificación alto, que se haya incrementado en los últimos años por la cuestión del deshielo de los glaciares, porque el agua dulce que ingresa al Canal, baja la capacidad de regular la acidez del agua del mar entonces normalmente se vuelve más acida”. 

Otro aspecto a investigar está vinculado a la hipoxia que es la falta de oxígeno en el fondo, “y que también afecta potencialmente a los recursos. Tiene que ver con la cantidad de materia orgánica que va al fondo. La materia degrada las bacterias y las bacterias respiran y cuando respiran toman el oxígeno. Si tenés mucha materia orgánica que se está degradando, tenés mucho oxigeno que se consume y otros organismos como peces o cangrejos tienen un déficit de oxígeno y eso queremos determinarlo” explica Ferreyra.

Estos estudios constituirían la primera etapa del proyecto, donde a posterior y con los datos recabados le seguirá la etapa de experimentación. Allí la idea es simular situaciones futuras de acidificación y ver cómo animales como la centolla, los erizos, los peces responden a ese tipo de test.

La campaña tiene una duración de tres años, donde la idea es poder darle continuidad con la alternancia de buques oceanográficos de cada país.

La base de datos y muestras que aporten los científicos llevarán al menos dos años en ser procesados. “En algunos casos son trabajos de tesis doctorales que llevan de 4 a 5 años. En este caso la idea es producir trabajos científicos y de divulgación de alta calidad y publicarlos conjuntamente en revistas importantes de la comunidad científica internacional. Luego bajaremos esa información al público en general para mostrar lo que estamos haciendo” indica el Director del CADIC. 

En este punto, destaca que la integración de los dos lados permite que las decisiones puedan ser compartidas, con una visión más integrada y subjetiva de lo que está pasando en el mar, cuidando el recurso y estableciendo acuerdos para la explotación que sean consensuados.

¿Hay otro lugar del cual no tengan información como el Canal de Beagle?

GF: Península Mitre. En el CADIC hay varios científicos muy interesados en esa zona y que están llevando adelante estudios de colaboración por ejemplo con Alemania para ver el tema del flujo de carbono, porque esto de la bomba biológica también se da en la tierra donde las plantas absorben CO2 y parte de ese CO2 queda fijado en la tierra y también son sistemas de regulación. Para el caso particular de las turberas las cuales son una máquina de absorber carbono, tuvimos una llamada de la Cancillería porque ellos están interesados en los inventarios de carbono para saber lo que está pasando con el carbono en el país y hacer el balance del control del cambio climático y demás. Y los investigadores del CADIC están trabajando en eso y muy bien. 

Ferreyra finaliza la charla contando sobre su interés en la geopolítica, “he leído y leo sobre la cuestión Malvinas, la cuestión del Conflicto con Chile que hubo en los ´80 es un tema que siempre me atrajo mucho y siempre pensaba en cómo se resuelve esto a largo plazo ¿no? Y a mí me parece que la ciencia es una de las herramientas para contribuir a que se resuelva, porque es lo que llaman `science diplomacy´ (la ciencia diplomática), que es contribuir a que los países se acerquen de abajo para arriba. Creo que esto es lo que estamos haciendo, es una contribución a la sociedad y es por ello que me gusta y me entusiasma” cierra. 

 

Algunos datos:

  • La Campaña Binacional tiene una inversión de 170 mil dólares (incluye el Buque argentino del Instituto Nacional de Tecnología Pesquera (INIDEP y los insumos).
  • Los fondos provienen del CONICET, de la Secretaria de Ciencia y Tecnología y la Jefatura de Gabinete de nación. 
  • El equipo está constituido por 5 investigadores del CADIC, 4 investigadores chilenos, y 4 personas del INIDEP que manejan los instrumentos de barco. 
  • El jefe científico es el Doctor en Ciencias Biológicas, Mariano Diez del CADIC. Y la dirección está a cargo de Humberto González del Centro IDEAL de la Universidad Austral de Chile y Gustavo Ferreyra, Director del CADIC.