(Por Ayelén Natalí Giroldi*) Alex tiene 27 años, es fueguino pero parte de su niñez y su adolescencia la vivió en la Provincia Buenos Aires. “Me considero cincuenta por ciento fueguino y cincuenta por ciento bonaerense”. Hace cuatro años volvió a Río Grande. Estudia Licenciatura en Medios Audiovisuales en la Universidad de Tierra del Fuego. Desde el primer momento nombra a su mejor amigo Alexis Ramírez, el camarógrafo del canal de YouTube desde hace un año y medio. Ese día no pudo acompañarnos porque tenía otros compromisos laborales.

Alex se relaciona con mucha predisposición y simpatía, luego de un cálido recibimiento comienza la ronda del mate y con él un ida y vuelta de comentarios que se encuentran con preguntas. Todas están teñidas de un tono risueño que inspiran buen humor para seguir indagando.

En la habitación decorada con un cuadro de Michel Jackson hay dos banderas de EEUU.  Explica que el nombre del canal “Made in Río Grande” la pensó por la veta industrial de la ciudad, argumentando que los contenidos que produce se fabrican acá. Hay un mural que exhibe con profundo cariño y alegría. “Elementos relacionados con el canal” Alex describe dibujitos, tarjetas, recuerdos de cada evento en el que participan con Alexis, regalos de los vecinos del barrio, suscriptores del canal.

Para él subir un video a YouTube es un trabajo que le demanda muchas horas, no solo para pensar las ideas, sino además el tiempo del armado del guión. Después viene la etapa de edición, donde se decide si colgarse o no en la plataforma digital.

Público joven y digitalizado

“Soy youtuber porque mi generación descubrió YouTube y siempre desde chiquitito me gustó filmar”. Los usuarios del sitio web de los videos son en su gran mayoría niños y jóvenes. Ya en 2008 Alex tenía otro canal de YouTube, pero lo cerró porque no le parecían muy interesantes los contenidos que subía en ese entonces.

“Made in Río Grande está inspirado en los prejuicios sobre la ciudad”, señala el entrevistado. El youtuber riograndense intenta recrear estos imaginarios de una manera divertida, quiere quebrar algunos estereotipos, como el que sostiene que en Río Grande se lleva una vida monótona y puertas para adentro. Lo cierto es que sus contenidos logran el cometido con los niños y jóvenes riograndenses, que lo aceptaron desde el primer momento.

Hace cuatro años surgió la idea de abrir el canal de YouTube; se la propuso a sus compañeros de la facultad de ese momento, pero no demostraron interés. Entonces decidió emprender la idea solo. Hace dos años. Las primeras grabaciones fueron en su barrio, y para su sorpresa el contenido fue difundido por el canal de televisión local al día siguiente. “Fue muy sorprendente que desde el primer momento me reconozcan como el youtuber de Río Grande. Soy uno más, no me considero el mejor. Pero sí soy el único que hace contenidos autóctonos”.

Dice que por ahora el canal está en la etapa creativa de surgimiento de ideas, le pone mucho empeño para crear más y mejor material y hacerlo crecer a futuro. “La raíz del canal es la comedia. El contenido tiene que ser interesante para mí, así cuando lo edito puedo darle la vuelta humorística. Yo me definiría como un montajista de videos, la verdad que me encanta”.

“La mayoría de los fans son menores, mi público es infantojuvenil” hace esa salvedad en referencia al tratamiento de los temas o encuentros detrás de cámara en los eventos donde los chicos se le acercan para indagar cuestiones, por ejemplo de su pensamiento político o su vida privada. Dice que tiene mucho cuidado y que siente una responsabilidad muy grande a la hora de comunicar sus posturas. “Me gusta que el público nos vea como una influencia positiva. Que la gente diga, mirá estos dos pibes cómo se esfuerzan por hacer un contenido educativo, divertido y sano. También para que puedan superar esa desconfianza que le genera a los padres que los chicos usen las redes sociales o internet”.

Youtuber fueguino

“Para mí Río Grande es tranquilidad, hay veces que me llevo bien con esa quietud y hay otros días que no tanto. Lo que no me gusta es la mentalidad que acarrea esa tranquilidad,  los pensamientos de la gente de acá, que se resistan a lo nuevo, que no quieran cambiar y aceptar lo nuevo que se genera, me cuesta que sea una ciudad cerrada”.

Cuestiona que en un lugar conformado por la pluralidad cultural, donde sus habitantes llegan de diferentes lugares, se ponga resistencia a pensar en la diversidad en su sentido más amplio. Percibe que mucha gente no quiere aprender cosas nuevas y que esa falta de interés se transmite a las nuevas generaciones. “Está en nosotros como generación joven enfrentar esos pensamientos cerrados, con lógica y con información. Hay que abrir la cabeza”.

Respecto a los imaginarios juveniles locales, confirma las mismas representaciones: “Muchos jóvenes riograndenses se sienten aburridos y piensan que la ciudad es un embole”. Por ese motivo, cree que su canal de videos les muestra cosas diferentes, cuestiones nuevas y eso los entusiasma.

Agrega que esa preocupación lo ayuda en el momento creativo, a la hora de diseñar sus contenidos: “En Made in Río Grande intento que sea todo positivo, porque a los pibes acá yo los veo como una llama que se extingue, por la mala vibra que viene de la generación anterior”.

El marcado entusiasmo por los videos

A principio de año le propusieron dar un taller de dos meses, sobre cómo ser youtuber, desde un espacio político de la ciudad. Para Alex representó la oportunidad para enseñarle a un grupo de jóvenes sobre organización de contenidos, estrategias de análisis de mercado, software de edición, equipos de grabación, entre otras cuestiones. “Lo más importante que siempre les transmito a los chicos, es que si vos querés podés, solo hay que ingeniarse con los recursos que cada uno tiene”. Cuenta su reflexión sobre la propuesta, “A los chicos les encantó, por eso la importancia de fomentar la creatividad en los jóvenes y escucharlos, decirles siempre que sí a las propuestas, para que ellos se entusiasmen y sigan pensando”.

Reconoce que su público valora su empatía para con ellos y por eso expresa “Hay mucha buena onda de parte de los chicos hacia el canal. Me llegan mensajes todos los días”.

Sobre la tendencia en crecimiento que muestra que cada vez más niños y adolescentes que quieren ser youtubers señala “Me parece genial, increíble que los niños de ahora quieran ser youtubers. Pero hay que explicarles que no es todo tan fácil, lleva su tiempo, la gente los puede hacer sentir mal. Cuando son chiquitos es más peligroso, por eso yo creo que los padres primero tienen que explicarles qué es ser youtuber”.

Al principio también le pasaba, que se desilusionaba o estresaba por algunos malos comentarios, pese a tantos de buena onda. “Los dislikes (indicar un «no me gusta» en las redes sociales) te bajonean bastante, porque una cosa es no poner me gusta y otra diferente es poner una manito para abajo. En esos casos me gustaría saber por qué, aunque muchas veces lo hacen para llamar la atención”.

Se termina el mate, pero antes la última pregunta al pionero de los videos de YouTube en Río Grande ¿Cuáles son los proyectos con el canal? “Seguir trabajando con la gente de la ciudad, enfocados en lo educativo y lo histórico, en los eventos y las personalidades de acá. Para mi Made in Río Grande es mi prioridad”.