Por Fabiana Morúa. Asesores y asesoras pedagógicos/as de las instituciones escolares del Nivel Secundario de Río Grande, Tolhuin y Ushuaia se sienten invisibilizadas/os por el rechazado de la propuesta de re-escalafonamiento que presentó el SUTEF.

Por ello, este medio conversó con Mara Oroná, quien es una de las asesoras pedagógicas de la Provincia: “En casi todas las escuelas secundarias hay uno o 2 asesores pedagógicos, dependiendo las dimensiones del establecimiento”.

“En un primer momento, el asesor pedagógico era el Jefe del Departamento de Orientación, cada escuela secundaria tiene su departamento de orientación constituido por Psicopedagogo, Trabajador social, Psicólogo; diferentes especialistas que abordan las trayectorias escolares”; sostuvo Oroná.

Agregó que “desde la década del´80, el cargo de Asesor Pedagógico era del Jefe de Departamento de Orientación. En 2015, a través de una resolución ministerial y plantada por la Supervisión General, nos cambian nuestro trabajo y nos ponen como asesores del equipo de directivos, trabajamos con el equipo de gestión para asesorar pedagógicamente al director, coordinadores de ciclo y de área. Cambia totalmente nuestro trabajo y funciones”.

Sin embargo, Oroná detalló que “esto no viene acontecido por un cambio en el convenio colectivo de trabajo. Es decir, nos cambiaron las funciones y misiones a través de una resolución ministerial, pero no fue discutido ni establecido en el convenio colectivo de trabajo que tiene relación con el estatuto del docente”.

“Nosotros estamos engrampados en lo que dice la norma o la Ley que tenemos que hacer y en lo que realmente hacemos que es un trabajo mucho más macro y complejo, donde miramos la institución de forma integral. Por eso pedimos, en las discusiones de re-escalafonamiento, es que nos aumenten el valor índice, un aumento en el sueldo”; comentó la asesora pedagógica.

También indicó que “nosotros estamos en una situación de mucha vulnerabilidad porque trabajamos con el equipo de gestión que tiene un plus jerárquico, el cual no tenemos porque no formamos parte del equipo de gestión desde el convenio colectivo de trabajo”.

Oroná sostuvo que el rol del y de la asesora pedagógica es: “Trabajamos y asesoramos a los cargos directivos, coordinadores de ciclo que también tienen un plus jerárquico; pero nosotros ganamos mucho menos haciendo el mismo trabajo y eso es por lo que nosotros peleamos; mejorar nuestro sueldo por la responsabilidad de nuestro trabajo, pedimos un aumento de sueldo por la magnitud que tiene nuestro trabajo que es llevar adelante una institución desde lo pedagógico”.

“Pedimos que se revea la negativa al re-escalafonamiento de nuestro cargo y peleamos por un plus de responsabilidad pedagógica. Esto nos ayudaría a revalorizar nuestro trabajo, así como a mejorar nuestra cuestión salarial”; indicó.

Asimismo, Oroná aclaró “nosotros organizamos las reuniones de trabajo, quienes establecemos la agenda. Somos quienes, frente a cualquier convocatoria ministerial o supervisión está el director y el asesor pedagógico; ese es el lugar de responsabilidad pedagógica en el que nos colocan, pero que no lo vemos reflejado en nuestro salario”.

“Junto a un grupo fuerte de colegas de toda la Provincia, con quienes pudimos establecer acuerdos; por ello, durante el último tiempo repensamos y revimos nuestra misiones y funciones. Durante el último tiempo redactamos nuestras misiones y funciones para que vayan a discusión con el Convenio Colectivo de Trabajo”; detalló Oroná.

Al tiempo que remarcó que es para que “realmente en la letra de la Ley aparezca lo que nosotros estamos haciendo”.

Hablamos de 26 asesores y asesoras pedagógicas en toda Tierra del Fuego AIAS, dado que puede variar dependiendo la institución educativa secundaria. Alguna, como la CPET en Río Grande requiere de 2 asesores.