Este martes en la cámara de diputados comenzó el debate por la despenalización del aborto, con un plenario de comisiones con más de treinta oradores que expusieron sus fundamentos a favor o en contra. El proyecto que fue presentado por La Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito y cuenta con la firma de 71 diputados.

Por la mañana tuvieron la palabra quienes apoyaban la despenalización, con 16 expositores entre los que hubo abogados, académicos, profesionales de la salud, actrices y un periodista.

Las actrices fueron Verónica Llinás, Carla Peterson y Griselda Siciliani, quienes anunciaron que se pronunciaban en representación de 400 actrices que firmaron una carta abierta a favor de la despenalización del aborto.

Verónica Llinás le pidió a los diputados “no criminalizar a las víctimas de esta situación” y aclaró que el aborto “existe y mantenerlo en la clandestinidad no es la solución”.

Otra de las voces a favor que se escucharon en el plenario fue la del periodista Luis Novaresio, quien tuvo un contrapunto con la diputada del PRO Carmen Polledo, en uno de los momentos más álgidos del debate.

“Carmen, no puede dejar que las mujeres se sigan muriendo. No puede imponerle al resto de las mujeres una posición ideológica. No puede seguir favoreciendo que las mujeres ricas accedan al misoprostol y las pobres a la rama de perejil. No puede obligar a los que pensamos distinto a vivir en un sistema teocrático”, le dijo Novaresio a Polledo.

Y la diputada del PRO recogió el guante. Intentó frenar la sesión para contestarle al periodista, pero sólo le concedieron unos segundos para hacer uso de la palabra.

“Voy a hacerle dos preguntas y usted me las contesta después. Usted es consciente que una niña de 13 años que no puede comprar un litro de cerveza en la esquina, según el proyecto va a poder ir a abortar sola, sin padre ni madre ni tutor”, respondió Polledo, haciendo pleno uso de los segundos que tenía.

En la misma línea de Polledo hizo su exposición la doctora en Ciencias Jurídicas de la UCA, Úrsula Basset, quien no dudó en subrayar que “el embarazo producto de violación frenó los abusos”.

Esta es la séptima vez que entra un proyecto para la despenalización del aborto en el Congreso de la Nación, y este tiene la particularidad de haber sido elaborado por un abanico de organizaciones sociales, y contó con el aval de los diputados de diferentes fuerzas políticas, de izquierda a derecha.