Desde la Confederación Evangélica Bautista destacaron que el Pastor Héctor Pauli, “desde hace más de 23 años, ha dado sobradas muestras de integridad a lo largo de su ministerio atestiguado por miles de personas que han participado de su servicio pastoral a lo largo de estos años”.

“Lamentamos que hoy tengamos que asistir a un nuevo capítulo de persecución religiosa a la iglesia evangélica y a sus líderes espirituales”, observaron.

Aseguran en un comunicado que, “el pastor Héctor Pauli se ha convertido en el blanco de absurdas acusaciones, publicadas en algunos medios, por parte de grupos interesados en desacreditar su persona y su iglesia”.

Evaluaron que Pauli, “no ha hecho más que expresar con firmeza y vehemencia sus profundas convicciones espirituales y morales sin incurrir en agravio alguno, utilizando la plataforma que en su iglesia ocupa desde hace años”.

La Confederación Evangélica Bautista sentenció que, “interpretar otra intensión en sus palabras sólo da muestras de la discriminación que los pastores e iglesias evangélicas vienen soportando en estos últimos meses, sobre todo quienes se han comprometido en la defensa del valor de la vida desde la concepción, el valor de la familia, y contraponiéndose a la ideología de género y la despenalización del aborto”.

Al respecto manifestaron que, “la intolerancia de estos grupos radicalizados contra quienes no adhieren a la ideología de género que desean imponer sobre la sociedad se muestra en acciones como éstas, donde se acusa y pretende denunciar a un pastor que en su propia iglesia está expresando sus convicciones morales y religiosas”.

Por lo tanto, “repudiamos las falsas acusaciones y los agravios vertidos por personas que por prejuicio o con malas intenciones aprovechan sus cargos en el aparato estatal para desacreditar a quienes piensan distinto”, indicaron.

“Es muy peligroso que un funcionario público pretenda obligar al Estado a ejercer su poder de forma coercitiva sobre la moral de los individuos, o sobre las creencias religiosas, vulnerando directamente los derechos constitucionales de libertad de conciencia y libertad religiosa”, expresaron.

Por último, indicaron que, “celebramos la férrea defensa que el pastor Pauli hace de sus convicciones en la congregación “Hay vida en Jesús” de la ciudad de Rio Grande. Reconocemos y destacamos como una virtud su participación ciudadana y la defensa pública de su fe y convicciones, sabiendo que es un hombre con vocación de diálogo y que realiza desde hace más de diecisiete años una incansable tarea de servicio en su ciudad”.