En su tercera edición, Activá el Verano dejará abiertas las inscripciones para participar de los distintos talleres que comienzan el 15 de enero y se extenderán hasta el 16 de febrero.

La propuesta del municipio contiene talleres culturales, deportivos, de oficios, de cocina, así como también salidas por la ciudad en los días de campo, o espacios de cine debate, y charlas de promoción y salud mental.

El espacio está diseñado para jóvenes de entre 13 y 30 años, y fue pensado para construir vínculos entre ellos y su ciudad, donde se genera un clima que trasciende la actividad para la cual se inscribieron.

Sobre este punto, cabe señalar que las inscripciones permanecerán abiertas durante el transcurso de los talleres. Los jóvenes pueden acercarse al CEPLA El Palomar en cualquier momento, en un horario prudente, para inscribirse en cualquier taller.

Por Capicúa TDF, la subsecretaria de Derechos Humanos del municipio, Sabrina Marcucci, señaló que “se les dice a los jóvenes que tiene que inscribirse al menos en un taller, y después se enganchan en otros talleres. Se conocen entre ellos y hasta a veces surge el amor”.

Uno de los talleres que tuvo mayor trascendencia es el taller de urbanismo, desde donde se generan intervenciones en las paredes de la ciudad, que no necesariamente son las paredes vecinas al CEPLA, sino que cualquier vecino puede acercar la propuesta para intervenir su pared, si así lo desea. También se ponen en valor los murales que fueron desgastados por el tiempo y el clima en distintos puntos de Ushuaia.

Así como el taller de urbanismo, se generan otros talleres que muchas veces son iniciativas de los jóvenes que participan activamente de las propuestas, ya que el espacio se diseña en base a los deseos de los chicos.

Aparte del CEPLA, también está la Casa de la Juventud, situada en el barrio de Andorra. Este espacio también seguirá abierto durante el verano. Hacia allí se dirigen los chicos cuando salen del colegio, para compartir una merienda integradora.

Cuando finaliza Activá el Verano, en el mes de febrero, las actividades cesan durante una semana, cuando ya, más cerca de finales de febrero, ambos centros, tanto el de Andorra como El Palomar, vuelven a abrir sus puertas para la agenda cotidiana que se desarrollará durante todo el año.