Comienza un juicio oral contra un hombre y una mujer acusados de integrar redes globales de pedofilia y de producir material de abuso mediante engaños a menores, un caso inédito en la provincia por su gravedad y características.
Este miércoles 11 de febrero se iniciará un juicio oral por un caso de pornografía infantil y grooming que involucra a una pareja residente en Río Grande, quienes llegan al proceso procesados y en libertad, en una causa que no había tomado estado público hasta ahora.
Los imputados, Mauro Rafael Diez (42) y Candela Aylen Juárez (22), serán representados por la Defensoría Oficial tras la renuncia de sus abogados particulares.
La imputación, que data del año 2022, se origina cuando monitores internacionales especializados en ciberdelincuencia detectaron una dirección IP con origen en Río Grande desde la cual se subía y distribuía material de abuso sexual infantil a foros de pedofilia con alcance global, incluyendo contactos en Europa del Este, Asia y otras regiones de Europa.
Esta alerta derivó en un allanamiento donde fueron incautados dispositivos informáticos. El posterior peritaje forense determinó la existencia de un voluminoso archivo de imágenes y videos de pornografía infantil, con contenidos de extrema gravedad que incluyen a víctimas menores de 4 y 5 años, cuya verificación impactó a los especialistas.
No obstante, el caso presenta un agravante que lo distingue de otros investigados en Tierra del Fuego: el análisis probó que la pareja no solo intercambiaba material, sino que también lo producía.
Mediante el grooming, establecían contacto con menores de edad a través de redes sociales para solicitarles imágenes de desnudos. En esta estrategia de captación, según consta en la investigación, resultaba fundamental el rol de la mujer imputada, Candela Juárez, quien aprovechaba su fisonomía juvenil para hacerse pasar por una adolescente y así generar confianza en las potenciales víctimas, para luego derivar los materiales a sus contactos en las redes clandestinas.
Por estos hechos, la pareja enfrentará cargos por grooming y por tenencia, creación y distribución de pornografía infantil.
Paralelamente, la Justicia de Familia intervino y dispuso medidas de resguardo para los menores que estaban al cuidado de los imputados, ante el riesgo inminente al que estaban expuestos, ya que la investigación logró demostrar que esos niños habían estado en contacto con imágenes o situaciones impropias.
El juicio se desarrollará a puertas cerradas, evaluando pruebas que incluyen los hallazgos digitales y los testimonios periciales que reconstruyen la participación de los acusados en estas redes delictivas.


