La congregación Hijos del Altísimo, que posee varios templos en la ciudad de Río Grande, quiere expulsar a una familia que se encuentra ocupando un terreno en el Barrio Esperanza, de la Margen Sur, porque quieren ampliar el templo que poseen en el terreno lindero al ocupado.

Andrea Villalba, junto con su pareja y sus tres hijos menores, ubicó en el día de ayer una precaria casilla sobre el predio donde hay basura y escombros, lindero al templo de la congregación, que también habría sido ocupado con anterioridad por los Hijos del Altísimo.

Andrea se encontraba alquilando una casilla en otro lugar, pero el dueño procedió a su desalojo y luego ordenó demoler la vivienda. Los restos de esa vivienda, que para el dueño era basura, son los que Andrea utilizó para ocupar el predio en cuestión.

Andrea consultó a quién le correspondía la propiedad del terreno, que según los vecinos está vacío hace aproximadamente diez años, y pudo saber que el dueño tiene domicilio actual en Río Gallegos. Pero la congregación religiosa dice que les pertenece a ellos.

“Tuve que llegar a esto porque no tengo donde ir, por este motivo es que me voy a quedar acá. Ellos me decían que la usurpación no es buena para dios”, dijo Andrea por Fm Aire Libre.

Ayer, un grupo importante de personas quiso entrar al predio ocupado por la familia para expulsarla del lugar, por lo que la policía armó un cordón de contención para evitar un enfrentamiento. En ese momento, personas de la congregación le habrían ofrecido a Andrea el pago de dos meses de alquiler en otro lugar, lo que no fue aceptado.