Sucedió el domingo en el barrio La Cantera, cuando efectivos de la Comisaría 3era advirtieron que un joven circulaba con el torso desnudo, con medio cuerpo afuera de un vehículo, por la calle Soldado Águila al 2500.

La policía detuvo el auto, y pudo comprobar que el conductor, un joven de 26 años, se encontraba en estado de ebriedad, luego de hacer el examen de alcoholemia. El joven iba a acompañado por otras dos personas, de 17 años de edad.

“Se continuo con el procedimiento habitual, se convoca a los progenitores y apareció un vehículo con la abuela de uno de los detenidos, con uno de sus nietos. Los jóvenes se alteraron y hubo que utilizar la fuerza para prevenir que lastimen a alguien”, relató la comisaria de Género y familia, Ana Durán,por Radio Provincia Ushuaia.

A la abuela se la llevó a la comisaria tercera y quedó imputada por contravención. Los menores fueron trasladaros a la comisaria de género y familia.

“Esto sucedió alrededor de la 5.30 y a las 6.15 avisaron que los trasladaron desde ahí a la dependencia policial. Se les sacaron las esposas, se trató de calmarlos, hasta que llegó el progenitor a las 7.20 hs. El otro joven de 17 años fue entregado a su mamá”, continuó la comosaria.

Y explicó que “esta comisaria donde se atienden casos de violencia familiar y de menores, no tiene espacios suficientes, tiene un pasillo donde se lo sienta al menor hasta terminar el trámite. Al padre se le ofrece llevarlos al hospital y se lo traslada al domicilio. El progenitor pidió explicaciones de por qué sus hijos estaban ahí. Uno de ellos no colaboró con el personal y le pegó en el ojo a uno de los agentes rompiéndole los anteojos”.

Según la comisaria, “el más chico de los hermanos, de 12 años, estaba siendo monitoreado por personal femenino, ya que la comisaria tiene el 80 del personal femenino. El menor quiso ir al sector donde estaba el hermano y le pegó al personal femenino y se lo tuvo que calmar”.

“El padre salió de la oficina, no quiso firmar el acta de entrega. Se le ofreció trasladarlos al hospital y se negó y pidió que se lo llevaran a otro domicilio, se le asesoró para que pueda denunciar en sede judicial, porque en la dependencia no había nada que ocultar”, aseguró Durán.

Y señaló que “los procedimientos habituales son para prevenir, corrían peligro los menores porque estaban con un conductor mayor de 26 años alcoholizado, que no es familiar, son menores de 12, 15 y 16 años

“Se trata de evitar un mal mayor. Hace pocos días tuvimos que lamentar la perdida de dos menores en un accidente terrible en la avenida Maipú”, indicó.

El padre de los chicos denunció que “los pasearon para torturarlos”, pero la integrante de la Fuerza afirmó que “la lesiones son propias de la resistencia de los menores. Fueron 5 policías lesionados en el lugar del hecho y cuatro en la comisaria de género. Uno de los agentes, que es nuevo, recibió un golpe en el ojo y se le rompieron los anteojos, actualmente está siendo contenido, y con asistencia”.