El ambiente es un tema que ha dado que hablar desde hace un tiempo, pero este año de pandemia, donde muchísimas actividades han sido detenidas en gran parte del mundo, nos ha hecho observar que perjudicamos y en gran medida al ambiente.

Además, en casi todo el globo existen diversas organizaciones no gubernamentales, asociaciones y grupo de personas que buscan mejorar la calidad de vida a través de los hábitos compatibles con el cuidado del ambiente, dentro como fuera de cada hogar. Donde también transmiten mensajes, consejos y recomendaciones para cuidar nuestro planeta.

Desde la organización sin fines de lucro Sin Azul No Hay Verde hace unos días expresaron: “Ya sabemos que el 2020 nos abrió los ojos, fuimos testigos de un futuro que NO queremos tanto para nuestra vida diaria como para la salud del planeta”.

A través de su página de Facebook continuaron cuestionándose: “¿Qué podemos hacer para cambiarlo? ¿Qué cambios están al alcance de nuestras manos? ¿Podemos hacer la diferencia? SÍ. Este año le decimos sí al cambio, a las nuevas propuestas, a las nuevas miradas”.

“Nuestras elecciones de consumo son pequeñas decisiones cotidianas que tienen mucho más poder de lo que creemos. Todo lo que consumimos es un voto a favor o en contra de un sistema de producción, de una empresa, de alguna forma política”; manfestaron.

“Sabemos que existen grandes empresas con fuertes impactos en el ambiente como la contaminación plástica, pero también existen pequeños productores locales cuya huella de carbono es notablemente menor. Entonces, a la hora de consumir, ¿frenamos a pensar para elegir en pos de la salud de nuestro planeta?”; reflexionaron desde Sin Azul No Hay Verde.

Añadieron: “Si nos organizamos y dejamos de consumir ciertos productos, es posible lograr un cambio de abajo hacia arriba. En el año 1935 más de 500 mujeres de Michigan, EEUU se organizaron para que la gente dejara de comprar carne luego de una suba de precio de casi el 60%. Lograron cerrar miles de carnicerías y fueron escuchadas, ¿cómo? Eran mujeres enfadadas, hartas de abusos, autoorganizadas e independientes.

“Nos sentimos muy identificados con ellas, NO queremos más ser parte de un sistema económico extractivo y abusivo que no contribuye a la salud del planeta. Queremos y creemos que es posible, entre todos cambiemos nuestra manera de consumir para generar un gran cambio”; indicaron.

Por último, en el mensaje expuesto a través de las redes sociales de la Organización No Gubernamental sostuvieron: “SÍ a las nuevas maneras de consumir conscientemente”.