11.1 C
Río Grande
26 de enero de 2026

Tres fueguinos en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026

Llegar a los Juegos Olímpicos no es un hecho casual ni un premio inmediato. Es el resultado de años de esfuerzo silencioso, disciplina cotidiana y excelencia sostenida en el tiempo. En ese camino están hoy tres representantes con raíces fueguinas, que formarán parte de la delegación argentina en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno Milano–Cortina 2026, un hito para el deporte de Tierra del Fuego.

Se trata de la joven esquiadora Nicole Begué, el fondista paralímpico Nicolás Lima y la entrenadora María Giró, quienes, desde distintos roles, encarnan una misma idea: que desde el extremo sur del país también se puede alcanzar la máxima competencia internacional.

La presencia de estos tres nombres no sólo tiene valor deportivo. Representa un salto cualitativo para la provincia, históricamente vinculada a los deportes de invierno, pero con escasa representación en citas olímpicas. En este caso, Tierra del Fuego no sólo aporta atletas, sino también formación técnica y experiencia en el ámbito paralímpico.

Nicole Begué, con apenas 17 años, será una de las debutantes más jóvenes del equipo argentino en esquí alpino. Aunque nacida en Estados Unidos, mantiene un fuerte vínculo familiar y deportivo con Ushuaia, ciudad que forma parte de su identidad y de su recorrido. Su clasificación olímpica resume años de entrenamiento, competencias internacionales y un proceso exigente que demanda constancia y madurez temprana.

Por su parte, Nicolás Lima, oriundo de Ushuaia, llegará a sus segundos Juegos Paralímpicos de Invierno, tras su participación en Beijing 2022. Su continuidad en la elite del esquí de fondo adaptado es una muestra clara de perseverancia y compromiso, en un deporte que exige resistencia física, preparación mental y una estructura de apoyo sólida.

Acompañando ese proceso estará María Giró, también fueguina, quien integrará el cuerpo técnico de la delegación paralímpica. Su rol como entrenadora refuerza la idea de que Tierra del Fuego no sólo forma atletas, sino también profesionales capacitados para el alto rendimiento, capaces de aportar conocimiento y liderazgo en escenarios de máxima exigencia.

La llegada de estos tres representantes a Milano–Cortina 2026 confirma que el deporte olímpico es, ante todo, un proyecto a largo plazo. Detrás de cada clasificación hay años de trabajo, sacrificios personales y un entorno que acompaña. Para Tierra del Fuego, su presencia es motivo de orgullo y también una señal clara del potencial deportivo de la provincia.

En un escenario global donde sólo llegan los mejores, estos fueguinos demostrarán que la excelencia, la disciplina y la constancia también se construyen desde el sur del sur.

Compartir

También podés leer