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Río Grande
7 de enero de 2026

“Tierra en llamas” Por Néstor Schumacher.-

Si el 2025 de Tierra del Fuego fue cuanto menos complejo, el 2026 no presenta signos de mejora. Con una noticia que cayó como una bomba en los medios nacionales, el resto del país se puso al día con la realidad fueguina: el ministro de Economía presentó su renuncia, junto al Secretario de Finanzas y la directora Provincial de Hacienda. Ergo, la provincia se quedó sin gabinete económico. Esto sumado a problemáticas de larga data como la falta de pagos de la Obra Social, el conflicto en el Puerto y el curioso pedido de adelanto a las empresas de la manufactura electrónica en diciembre, hablan de una crisis que escala y no parece tener soluciones en el corto plazo.

Aunque saliéndonos de la noticia, resulta necesario retroceder algunos casilleros para entender con mayor detalle el contexto de la situación fueguina. Si hablamos de los motores económicos de la provincia, tenemos que hacer mención a un par de enclaves estratégicos: las fábricas, el puerto como parte fundamental del sector turístico y los hidrocarburos.

Refiriéndonos al primer punto, hace no tanto durante los últimos días del año 2025, llegó a las primeras planas de los diarios nacionales una carta firmada por el gobernador Gustavo Melella dirigida a las empresas de la industria electrónica local. Allí, se hacía la solicitud de un adelanto de $15.000 millones de pesos por la tasa de verificación de procesos productivos, impuesto que se abona mensualmente a AREF. Acompañando este requerimiento, aparecía otro pedido de $5.000 millones de pesos a Total Energies, así como los rumores de un pedido de crédito al Banco de Tierra del Fuego por parte del Estado. El objetivo: pagar aguinaldos y sueldos. Desde San Martín 450 aludían que este pedido extraordinario estaba vinculado a la falta de Aportes del Tesoro Nacional, herramienta que durante la gestión de Alberto Fernández fue una carta frecuente para la provincia, y deudas de organismos nacionales para las obras ya iniciadas, acumulándose una merma en la recaudación.

Entrando en el puerto, la situación es un poco más difusa. Durante los primeros días del año corriente, se comenzó a hablar de una intervención al Puerto de Ushuaia. Desde el Gobierno Provincial desmintieron categóricamente, hablando de una operación mediática del Ejecutivo Nacional comandado por Javier Milei. Lo que se sabe es que el director Ejecutivo de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, realizó un informe para regularizar las condiciones del puerto, aduciendo que podrían verse comprometidas la seguridad y operación del mismo.

Dentro del apartado hidrocarburos, la situación no parece mejorar. Con el inicio de la gestión de Milei, y el consecuente cambio de autoridades en YPF, llegó el Plan Andes: una estrategia de la petrolera nacional que busca enfocar los recursos en la extracción no convencional con Vaca Muerta como centro neurálgico. Así, comenzaron diversas etapas que tenían por objetivo vender a compañías más pequeñas los campos maduros de petróleo y gas convencionales. Mientras en algunas provincias operadoras de menor envergadura realizaron la operación con YPF, en el caso fueguino fue Terra Ignis quién terminó absorbiendo la misma. Dicha iniciativa, fue fuertemente cuestionada en la Legislatura Provincial, aludiendo a la falta de estudios previos de rentabilidad, así como un pasivo de US$ 80.000.000 anuales, dejando fuera del acuerdo la Planta Orión. Adquirir una operación a pérdida nunca es bueno, más si la salud financiera de la empresa hidrocarburífera del Estado Provincial es desconocida: la ex síndica de Terra Ignis, Ana Constanza Carro, declaró que si bien finalizó su período a cargo de esta tarea, no pudo fiscalizar 2023 y 2024 porque “se le impidió hacer el trabajo”.

Saliendo de los motores económicos y entrando a uno de los principales servicios que brinda el Estado fueguino como es la seguridad social, llega el momento de hablar de OSEF. Durante todo el 2025, cada algunas semanas era noticia la falta de pagos a proveedores y las amenazas de suspensión de convenios, como por ejemplo, fue el caso de la Clínica San Jorge. Según declaraciones del legislador Jorge Lechmann, la Obra Social del Estado Fueguino tiene un paso que ronda los US$ 42.000.000 anuales.

Ante este panorama cuanto menos de penumbra en lo económico, el lado político atraviesa un proceso de reestructuración donde las renuncias están a la orden del día. En lo que va del año Gustavo Melella perdió al ministro de Energía, Alejandro Aguirre, quién dejó su posición vacante hoy dependiente del ministerio de Obras y Servicios Públicos de Gabriela Castillo, a Agustín Tita, su mano derecha política quién fue a ocupar su banca a Diputados dejando a Jorge Canals como nuevo jefe de Gabinete, a Adriana Chapperón, ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia, aparentemente reemplazada por la concejal de Río Grande Lucía Rossi y a su gabinete económico: el ministro Francisco Devita quién será sucedido por Alejandro Barrozo, así como los rumores de salida del secretario de Finanzas, Eduardo Ignacio Almirón Denis, y la directora Provincial de Hacienda, María de los Ángeles Vásquez, la secretaria Legal Lisi Cristofano y la jefa de Gabinete, Majo Palleiro. Recordemos que la Secretaría de Enlace Legislativo se encuentra vacante, y posterior a la modificación de la Ley N° 1355, de las salmoneras, renunció la secretaria de Ambiente, Andrea Bianchi.

No hay dudas que la provincia atraviesa un momento crítico, quizás comparables con la famosa toma de Casa de Gobierno de la época de Bertone o la destitución del gobernador Colazo, con carpa docente y las acusaciones de intento de asesinato a Hugo Cóccaro de por medio. Melella, que transitó unos primeros 4 años de relativa calma, principalmente apoyado en la buena relación con el gobierno nacional de Alberto Fernández, quién supo “mimar” a la provincia con sendos fondos y obras, parece desconectado de la situación actual política del país. Esperar el mismo nivel de ingresos con un gobierno nacional que hizo campaña con el ajuste, es irresponsable para con los fueguinos y fueguinas, rozando lo infantil. En un período de vacas flacas, el gobernador redobló su enfoque asumiendo nuevas responsabilidades en la erogación patrimonial, como el proyecto Terra Ignis, sin presentar un proyecto serio que fundamente los beneficios a largo plazo que podría conllevar dicha empresa. El cambio de posición con respecto a los proyectos de Acuicultura en Tierra del Fuego habla también de una necesidad de inversión, buscando aquella “bala de plata” que alguna vez supo impulsar la gestión previa, muy combativa por su parte.

Así, con un gabinete con puerta giratoria y problemas en todos los frentes económicos, todavía queda la incógnita sobre otro evento que desencadenó sus propios papelones como es la Reforma Constitucional. Con fallos judiciales a favor y en contra, y hasta el episodio donde por falta de luz no se podría haber firmado el documento que habilitaba al llamado a elecciones para la misma, el proceso de reforma a la Constitución todavía queda pendiente. Ahora, ya con la alianza con el Movimiento Popular Fueguino debilitada por los cambios en la Justicia Fueguina, y la relación con el Partido Justicialista debilita posterior a las elecciones de medio término, Melella y FORJA suman problemas, mientras que las soluciones quedan en anuncios o simplemente silencios. La pregunta ahora es: ¿Dará el brazo a torcer con Nación el gobernador para poner las cuentas en orden?.

Por Néstor Schumacher.-

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