Así lo afirmó el senador fueguino de Juntos x El Cambio, Pablo Blanco, en relación al lugar de riesgo que ocupa la provincia dentro del mapa de riesgo epidemiológico.

En el denominado “mapa del semáforo epidemiológico”, Tierra del Fuego está en rojo, como la mayoría de las provincias del país, con la particularidad de no tener un aumento sostenido de casos positivos de Covid como sí tienen otras provincias en la misma situación.

“Durante todo el año no tuvimos clases y el daño que se causó no se recupera más”, dijo Blanco por FM Masters.

Según el senador, “las cuarentenas programadas van a herir seriamente a la actividad turística y comercial. Preocupa la situación general de la provincia, pero el sector turístico está muy golpeado con esta situación. La salud es preocupante, pero hay que ver como sea venido manejando esta situación, porque la cuarentena eterna del año pasado trajo sus consecuencias en el humor de la gente, que está cansada”.

Blanco, que ya se aplicó la primera dosis de Sputnik V, calificó como “acertado” el manejo del plan de vacunación en la provincia. “Se está llevando adelante de una manera ordenada y rápida. La provincia quiso comprar dosis de vacunas y no fue autorizada, pero ahora las provincias quieren comprar. Cuando el Gobierno Nacional vio que fracasó en su plan de compras extendió la posibilidad de que las provincias las pueden comprar. Argentina pudo haber conseguido más vacunas, pero las malas políticas hicieron que no se llegue a un acuerdo con Pfizer, por ejemplo”, criticó.

El senador también se refirió a los distintos pedidos de informe por la situación de los vuelos: “Vengo insistiendo con esto desde el año pasado, por la frecuencia de vuelos y por los precios de los pasajes, que son siderales. A pesar de los pedidos de informes o de las notas que he remitido al Jefe de Gabinete o al presidente de Aerolíneas, no he tenido respuesta”.

“Tenemos vuelos a la 1 de la mañana a Río Grande y nadie reclamó nada, ni la legislatura, ni el Gobierno provincial, ni el municipal”, afirmó.

Y advirtió que “un habitante de Rio Grande que tiene que viajar a Buenos Aires llega a Ezeiza a las 4 de la mañana y tiene que tomarse un remis hasta el centro que le cuesta $2000. Los que se llenaban la boca con la conectividad durante el gobierno anterior, desarmaron lo que construyó. El objetivo es aislarnos, Rio Grande está aislado. Ahora uno tiene que pasar por Buenos Aires para poder continuar. Los vuelos Ushuaia- Bahía Blanca no existen más. Es un desastre lo que han hecho con la conectividad.”