Por Elias García.- El Sindicato Único de Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia de La República Argentina (SUTCAPRA), con seccional en Tierra del Fuego, realizará una protesta en la tarde de este martes, desde las 15 horas, tanto en Río Grande como en Ushuaia, para pedir la pronta reapertura de los boliches bailables con protocolo en toda la provincia.

El epicentro del reclamo será la Plaza de las Américas en Río Grande y la Plaza Cívica en la capital fueguina. “Pedimos que nos den la oportunidad de trabajar con protocolo”, comentó Raúl Bombares, secretario General del gremio, a Tiempo Fueguino.

“Hay fiestas clandestinas en todos lados sin ningún tipo de control de nada. Tenemos muchísimas denuncias al sindicato con fiestas clandestinas en el barrio Austral, en el centro, en el barrio Aeropuerto”, enumeró.

“Tenemos el protocolo del Comité Operativo de Emergencia y el Municipio que se está utilizando para los pubs. Hace poco estuvimos acompañando una nota de los empresarios del rubro pidiendo la reapertura. La provincia culpa al Municipio y el Municipio a la provincia”, sumó Bombares.

El representante gremial sostuvo que también se solicitará el cumplimiento de la ley nacional 26.370 del año 2018 y la Ordenanza Municipal 2686/2009, que les permite desempeñarse en “otros lugares de trabajo como cines, espectáculos deportivos y restaurantes”.

El personal del sector da cumplimiento a distintas medidas como “distanciamiento social y barbijo” a partir de la pandemia, que obligó al cierre de las actividades nocturnas hace casi un año.

En la actualidad trabajadores del rubro (bar man, guardarropas, boleteros y personal de limpieza) se encuentran sin trabajo y además “el 100% está en negro”.

“El sindicato empezó a funcionar en la rama controladores en noviembre del año pasado con boliches, pubs y demás”, señaló. “Vamos a empezar a exigir al Ministerio de Trabajo algún vínculo laboral ya que a nivel nacional existe una escala salarial y un convenio colectivo de trabajo”, agregó Bombares.

El gremio estima que unas 600 personas se encuentran nucleadas en el sector en Río Grande, y un número muy similar se replica en Ushuaia.

“Representamos a 170 compañeros de los cuales solo están afiliados los de la rama vigilancia”, concluyó Bombares.