Son cada vez más las naciones que adoptan medidas que apuntan a la vuelta a la normalidad prepandemia. Esto implica el fin de las restricciones que rigieron durante los últimos 2 años. Hoy se sumó un nuevo país a este grupo.

Se trata de Suecia que eliminó todas las restricciones vigentes por la pandemia de SARS-CoV-2. Además, eliminó los testeos a gran escala, incluso entre las personas con síntomas, debido al alto porcentaje de población vacunada y el menor impacto de la variante Ómicron.

Si bien la medida contrasta con la mayor parte de Europa, algunos expertos anticipan que ésta podría convertirse en la norma, ya que los costosos test producen menos beneficios con Ómicron, fácilmente transmisible, pero causante de cuadros clínicos más leves.

Muchos Gobiernos -anticipan los expertos- ya no considerarán el COVID-19 una enfermedad “crítica” para la sociedad y la abordarán como una enfermedad endémica.

“Llegamos a un punto en el que el costo y la relevancia de las pruebas ya no son justificables”, expresó la jefa de la Agencia de Salud Pública de Suecia, Karin Tegmark Wisell, al canal SVT.

En consecuencia, a partir de hoy, solo los trabajadores de la salud, de atención a personas mayores y los más vulnerables tendrán derecho a la prueba PCR gratuita si son sintomáticos, mientras que al resto de la población simplemente se le pedirá que se quede en su casa si presenta síntomas consistentes con la enfermedad.

En tanto, los restaurantes podrán permanecer abiertos después de las 23 y desaparecerán todos los límites de aforo en actos públicos, la recomendación de trabajar desde casa, reducir los contactos en interiores y usar barbijo en el transporte público.

Por otra parte, los viajeros procedentes de la Unión Europa y del Espacio Económico Europeo (EEE) podrán entrar libremente en Suecia sin tener que presentar un test negativo.

Se mantienen algunas recomendaciones, como quedarse en casa si se tienen síntomas, hacer cuarentena de cinco días si una persona es parte del personal de salud contagiado y evitar las aglomeraciones si no se está vacunado.

En Suecia, el 83,8 % de la población mayor de 12 años se encuentra completamente vacunada y el 53,1 % de los mayores de edad recibieron la dosis de refuerzo.

Durante la mayor parte de la pandemia, Suecia se caracterizó por una respuesta comparativamente no intervencionista, sin cierres de negocios y el fomento de la responsabilidad individual para controlar las infecciones. Aunque las muertes por CORONAVIRUS fueron altas en comparación con otros países nórdicos, fueron más bajas que en muchos otros lugares de Europa que implementaron bloqueos.

Con esta medida, Suecia se suma a otros países del continente que han eliminado las restricciones, como Inglaterra y Dinamarca.