Red Socorro Rosa Tierra del Fuego brinda apoyo y contención para mujeres con capacidad de gestar y acompañaron en un año a más de 80 mujeres y personas con capacidad de gestar en la decisión de abortar.
En contacto con el programa “Desde Estudio”, en la segunda mañana de FM Centro, Ayelén y Verónica relataron sobre qué es el socorrismo. Se trata de una red federal que se encarga de “acompañar y brindar información a las mujeres que deciden abortar” describe Ayelén.
Es a través de encuentros con las mujeres y también trabajando con el acompañamiento “de todo lo que lleva el proceso, justamente por la clandestinidad de la práctica. La angustia y la falta de información que la clandestinidad genera”.
Las socorristas argumentaron dentro de los padecimientos de la clandestinidad la frialdad del proceso en el aborto y las diferencias sustanciales en quiénes pueden acceder a un aborto seguro. “Nuestro acompañamiento decimos que es amoroso y feminista porque pretende eso: dar una palabra, una ayuda, una contención que en muchos casos las mujeres que se acercan y están decididas a abortar, pero por ahí no tienen esa contención en sus casas o con sus amigos. No se animan a contarle a alguna otra persona más”.
Muchas veces las socorristas son la primera persona en enterarse de la decisión de la mujer de abortar. “Se trata de acompañarnos como si fuéramos una amiga más, aunque no lo somos”. La red posibilita armar “un lazo que te asegura que el otro está. Y eso es lo que hace que el proceso sea mucho más amoroso” remarca Verónica.
“Lo primero que aparece es una cuestión de muchísima angustia” señala Verónica, “las mujeres vienen absolutamente decididas a no continuar con el embarazo, y lo que aparece es la angustia. Angustia justamente, porque es clandestino, porque están solas, porque hay una cuestión de enjuiciamiento por parte de la sociedad”.
Las socorristas describen su rol como “un espacio de escucha”. Ayelén menciona que “Nosotras acompañamos y decimos que no estamos ahí para juzgarlas, sino para acompañar y brindar la información que necesitan, que es todo un alivio”.
Las causas son múltiples, y esto también genera un reproche personal resaltan las socorristas, y hacen hincapié en, después de realizado el procedimiento, llevar adelante una consulta con un médico “nosotros le llamamos médico o médica amigable, donde puedan definir cuál es la mejor estrategia para cuidarse para que no les vuelva a pasar”.
Verónica destaca que el aborto “no es un hecho feliz. Las mujeres que se acercan, con la decisión de abortar, no vienen felices. Vienen atravesadas por el dolor, por el dolor de algo que por alguna situación se salió de control”.
“No es que es una situación agradable. Es algo que se cuidó, que se estuvo atento, y falló. Hay una idea dando vueltas que los embarazos serían producto no sé, de fiestas o de jodas. Nosotros lo que recibimos son mujeres angustiadas y complicadas. No vienen felices” aclara Verónica.
La socorrista apunta al rol de la escucha “pero sin una sanción en el medio. Sin que te diga cómo tenés que vivir, qué tenés que hacer”. Puntualiza que “muchas veces después de conversarlo, las chicas se van sin decidir abortar. A veces es un espacio donde se da la posibilidad que el otro lo piense y no. Generalmente vienen totalmente decididas, pero a veces es un espacio para el dialogo, y eso también está bueno” añade.
Ser socorristas
Consultadas Ayelén y Verónica sobre la decisión de ocupar ese rol, Ayelén relató que es parte de la agrupación feminista “La Hoguera” que comenzó con el acompañamiento de casos de criminalización de mujeres, “y en ese acompañar y escuchar los relatos de mujeres tan fuertes que terminaron en la clandestinidad y que sufrieron no solo la persecución penal sino también las múltiples violencias de la clandestinidad, y de la soledad. A partir de eso empecé a pensar en estas estrategias de acompañamiento y la importancia de acompañarnos” asegura.
Recordó que “una milita por la ley de aborto donde tiene un caudal de información que otras mujeres no lo tienen. Empecé a pensar por qué no empezar a brindarlo de alguna manera”. Fue donde decide ponerse en contacto con Socorristas en Red, la red nacional que nace en Neuquén, pero que tiene su espacio en distintos lugares del país.
Aborto en Tierra del Fuego
En el marco de la discusión por la Interrupción Voluntaria del Embarazo, la agrupación feminista “La Hoguera” asegura que un año se acompañaron a 88 mujeres lo que representa un aborto cada cuatro días. Al respecto, Verónica remarca que se trata de un número “importante, además siendo una provincia tan chica”.
La socorrista recuerda que “los abortos acontecen igual, y esto es lo que nosotros desde nuestra mirada respetuosa, podemos hacer” agrega, resaltando los demás casos “en absoluta soledad. Mandadas solas, como pueden, con los métodos que pueden”.
“La idea es dar a conocer que realmente la situación acontece” y que “si no se legaliza va a seguir existiendo y tal vez mucho más”. Ayelen por su parte recordó la presencia de las socorristas en la Cámara de Diputados, quienes pudieron aportar datos en el debate.
“Tampoco podemos tener la omnipotencia de pensar que todas las mujeres que acompañamos son las que abortan” relata Ayelén. “Por eso también militamos por la ley, porque no alcanza con lo que hacemos sino hace falta un marco legal donde llegue la información a todo el país”.
Para Verónica “la ley es lo que viene a ordenar” en cualquier situación, y agrega que “donde la ley está fallando, lo primero que aparece son síntomas”, pero que cuando algo se ordena “primero desaparecen los síntomas, y segundo, que toda la estructura se ordena” con lo que considera probable que “a partir de la ley, haya muchísimos menos abortos. Sino que además va a haber algo desde el lado de la educación que va a funcionar”.
Para Ayelén el debate por el aborto legal, seguro y gratuito despenalizó socialmente la práctica del aborto. “Muchas mujeres salieron a hablar de sus abortos, de sus experiencias. Creemos que hay un cambio y que esto del tabú, que se pueda hablar en la casa, en la calle, en la escuela. Todos los lugares donde se está hablando marca un cambio” remarca finalmente.