El gobernador Gustavo Melella abrirá el 1° de marzo el período ordinario ante la Legislatura en Ushuaia. Mientras tanto, el calendario escolar provincial continúa atravesado por incertidumbres administrativas y gremiales.
El gobernador Gustavo Melella encabezará el próximo 1° de marzo la apertura del XLIII período de sesiones ordinarias con su tradicional mensaje ante la Legislatura de Tierra del Fuego, acto que marcará el primer mensaje político del Ejecutivo en un año atravesado por tensiones sectoriales y expectativas económicas en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
La convocatoria formal fue realizada por el Poder Legislativo mediante una resolución de Presidencia que establece la realización de la sesión inaugural a las 10 horas en el recinto parlamentario ubicado sobre calle Yaganes 683, siguiendo el esquema protocolar habitual para este tipo de ceremonias.
Como cada año, el discurso del mandatario provincial funcionará como eje central de la jornada institucional. Allí se espera un repaso de gestión y la presentación de los principales lineamientos políticos, económicos y administrativos para 2026, en un escenario atravesado por debates presupuestarios, reclamos sectoriales y la evolución del contexto económico.
El inicio del calendario parlamentario adquiere particular relevancia en el contexto actual: mientras la agenda política ya tiene fecha concreta de arranque, el ciclo lectivo provincial todavía no logró consolidar definiciones claras en medio de negociaciones administrativas y gremiales que mantienen abierto el escenario educativo.
En términos políticos, el mensaje de apertura suele operar como una hoja de ruta para anticipar proyectos clave del Ejecutivo y marcar el tono de la relación con los distintos bloques legislativos. Tras la sesión inaugural comenzará el movimiento pleno de comisiones y la presentación de iniciativas parlamentarias.
Como ocurre cada año, el acto tendrá fuerte carga institucional pero también lectura política. Con el discurso del gobernador como punto de partida, el sistema político provincial comenzará a delinear su dinámica anual, mientras otras áreas de la administración pública todavía buscan ordenar su propio calendario.


