El Gobierno nacional acelera el diálogo con las provincias para avanzar con la reforma laboral que pretende debatir el Congreso durante las sesiones extraordinarias de febrero. En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, se reunió en Mendoza con el gobernador Alfredo Cornejo, en una señal política que combinó gestión, negociación y búsqueda de consensos. El encuentro fue el cierre de una semana marcada por la agenda territorial del Ejecutivo.
Una semana de gestión y agenda federal
La reunión con Cornejo llegó después de una serie de contactos clave que Santilli mantuvo con gobernadores patagónicos. En los días previos, el ministro dialogó con el mandatario de Chubut, Ignacio Torres, en el marco de la emergencia por los incendios forestales que afectan a la provincia. Desde el Gobierno nacional ratificaron el acompañamiento con recursos y asistencia, aun cuando algunas actividades presenciales debieron reprogramarse por las condiciones climáticas.
Ese primer tramo de la agenda dejó expuesto el doble rol que busca exhibir la Casa Rosada: gestión de crisis y construcción política, en paralelo, con los mandatarios provinciales.
Una gira para sumar apoyos
En Mendoza, el foco estuvo puesto en la reforma laboral, uno de los proyectos centrales del Ejecutivo. Tras el encuentro, Santilli sostuvo que la iniciativa apunta a “que se pueda tomar más empleo” y a generar previsibilidad para el sector productivo, en un contexto de bajo nivel de empleo formal y alta informalidad.
La estrategia oficial busca descomprimir el debate, instalar un tono propositivo y evitar que la discusión quede encapsulada en una lógica de confrontación. En el Gobierno entienden que sin respaldo de los gobernadores, el proyecto tendrá un recorrido legislativo complejo.
El respaldo mendocino
Cornejo coincidió con el diagnóstico general y expresó su acompañamiento político a la iniciativa. El gobernador sostuvo que una actualización del régimen laboral es clave para que las empresas puedan contratar más trabajadores y para que más personas accedan al empleo formal.
Mendoza aparece como una de las provincias que mejor sintonizan con la agenda de reformas que impulsa la Casa Rosada, aunque ese respaldo convive con reclamos estructurales.
Acompañar, pero con reclamos
Durante la reunión, Cornejo planteó la necesidad de que el Gobierno nacional avance con obras de infraestructura estratégica, en particular sobre rutas nacionales como la 7 y la 40, fundamentales para la producción, el comercio y el turismo. El mensaje fue claro: el acompañamiento político necesita respuestas concretas en un contexto de ajuste del gasto público.
El desafío político
Para el Ejecutivo, la reforma laboral es una pieza clave de su programa económico y una señal hacia los mercados y el sector privado. La gira de Santilli busca consolidar apoyos, ordenar el debate y reducir resistencias antes de que el proyecto llegue al recinto.
El encuentro en Mendoza dejó una señal clara: Nación y provincias exploran puntos de acuerdo para avanzar en una reforma sensible. El desafío será transformar esos consensos iniciales en una ley viable, con respaldo legislativo y sin profundizar tensiones sociales.


