Integrantes de la División de Delitos Complejos de la Policía procedió a realizar una medida dentro de la propia Comisaría Primera. Incautaron los libros de guardias y registros fílmicos que permitan esclarecer el faltante de dinero en efectivo que correspondía a “pruebas” de un hecho delictivo.

En horas de la tarde del jueves, integrantes de la División de Delitos Complejos de la Policía de Río Grande se hizo presente en la sede de la Comisaría Primera de avenida Belgrano.

Allí se procedió al secuestro del libro de guardias y todos los registros fílmicos de los últimos siete días, a fin de poder avanzar con la investigación administrativa interna y judicial en torno a la denuncia que se radicó por la sustracción de 14 mil pesos en efectivo, los cuales se encontraban resguardados como “pruebas” de un hecho delictivo.

Desde la fuerza se informó que si bien dentro de la oficina donde se encuentran resguardadas las pruebas secuestradas no se cuenta con cámaras de seguridad, las mismas se encuentran sobre los pasillos. Asimismo, indicaron que serían pocas las personas que cuentan con las llaves para poder acceder al despacho de resguardo de elementos probatorios.

Cabe destacar que dicha medida llevada adelante por Delitos Complejos no fue ordenada desde la Justicia provincial y se llevó adelante como una potestad con la que cuenta dicha división dentro de la fuerza.

No se descarta que el Juez Raúl Sahade ordene medidas, como así también, la citación de efectivos a prestar declaración en las próximas horas.