La salida simultánea del ministro, el secretario de Finanzas y la directora provincial de Hacienda dejó sin conducción al área económica de la Provincia. Mientras no hay definiciones oficiales, crecen las versiones sobre la posible llegada de un exfuncionario de la gestión Ríos.
El Gobierno provincial atraviesa un momento de fuerte incertidumbre institucional tras la renuncia completa del equipo que conducía el Ministerio de Economía. En un área central para el funcionamiento del Estado, la falta de definiciones inmediatas comienza a generar inquietud entre trabajadores, proveedores y municipios, en un contexto financiero que ya venía mostrando signos de tensión.
Mediante decretos firmados el 30 de diciembre, el Poder Ejecutivo aceptó formalmente las renuncias del ministro de Economía Francisco Reynaldo Devita, del secretario de Finanzas Eduardo Ignacio Almirón Denis y de la directora provincial de Hacienda María de los Ángeles Vázquez, todas efectivas a partir del 1° de enero de 2026. Con esas decisiones administrativas quedó formalizada la salida de la totalidad de la conducción política y técnica del área.
Un vacío en el área más sensible
Más allá del trámite formal, el dato político es el vacío que se abre en un ministerio estratégico, responsable de la administración de los recursos, el pago de salarios, el vínculo con proveedores y la coordinación financiera con los municipios. La situación se produce, además, en un contexto complejo: la Legislatura no logró aprobar el Presupuesto 2026, por lo que la Provincia iniciará el año con un esquema reconducido, y la ejecución del Presupuesto 2025 cerró con déficit, profundizando las tensiones fiscales.
A esto se suma que los períodos de transición en el área económica suelen impactar directamente en el cierre de paritarias, la regularidad de los pagos a proveedores y el desafío de recomponer y sostener los vínculos financieros tanto con la Nación como con los municipios, factores clave para la gobernabilidad en el corto plazo.
Versiones sobre un posible reemplazo
En ese marco comenzaron a circular versiones que señalan como posible sucesor a Alejandro Barroso, quien fue funcionario durante la gestión de la exgobernadora Fabiana Ríos y se desempeñó anteriormente en el Tribunal de Cuentas. Se trata, hasta el momento, de trascendidos no confirmados oficialmente por el Ejecutivo.
La mención de Barroso se inscribe en un escenario político en el que, en los últimos tiempos, se evidenció un mayor entendimiento entre la exmandataria y el actual gobernador, Gustavo Melella, aunque cabe recordar que los últimos años de la gestión de Ríos fueron económicamente duros para la Provincia.
A la espera de señales
Mientras se multiplican las especulaciones, la falta de anuncios concretos mantiene abierto el interrogante central: quién y con qué plan se hará cargo de conducir la política económica de la Provincia. En un contexto delicado, las definiciones no solo serán administrativas, sino también políticas.


