Por Silvana Minue-Según el INPRES, el sismo se produjo a las 23:46:20 del lunes 18 de enero, a una profundidad de 8 kilómetros, a 57 kilómetros al sudoeste de San Juan capital, y a 113 kilómetros al norte de Mendoza.

El cimbronazo generó olas en las piletas de natación de varias viviendas, hizo pendular lámparas y puso en alerta a las mascotas, de acuerdo a los reportes de sanjuaninos, mendocinos y pobladores de Córdoba y San Luis.

El temblor fue percibido en las provincias de Cuyo e incluso en edificios altos de Santa Fe, Córdoba, La Rioja y Entre Ríos. En Rosario se sintió con variada intensidad, sobre todo en los departamentos superiores de los edificios.

En este marco, el geólogo Jorge Rabassa explicó en FM MASTER`S los orígenes y características del fenómeno terrestre. “Lo importante es que el foco del sismo, donde se liberó la energía, es cercano a la superficie por eso las ondas sísmicas se expandieron buena parte del país, incluso llegando a Buenos Aires”.

“Se trata de un sismo moderado, superficial, y por su naturaleza tiene un alto nivel destructivo. Es decir que cuando sucede se espera el resultado en lo edilicio como se vieron en las imágenes de los noticieros”, agregó.

En este sentido explicó que “no debemos sorprendernos” que sucedan en las provincias de San Juan y Mendoza son “áreas de peligrosidad sísmica en todo el país ya que son movimientos habituales a lo largo de fracturas importantes en la Cordillera de los Andes”.

“Pudo ser una terrible catástrofe, hubo daños materiales, pero no hubo que lamentar desgracias mayores personales, solo algunos heridos”, indicó.

Acerca de la causa dijo que “si el foco está en un lugar cercano a la superficie el desplazamiento será más rápido y el daño será estructural. Si el foco se encuentra en lo profundo puede ser de menor intensidad, pero al atravesar una parte de la corteza terrestre y pierden energía”.

“Todas estas altas sismicidad en las provincias son consecuencias de que las placas tectónicas del Océano Pacifico se hunden por debajo del continente sudamericano con la mayor intensidad, por eso es que en esas zonas están las montañas más altas como el Aconcagua porque las placas están permanentemente empujando hacia arriba fragmentos de la corteza terrestre y esto sucede hace 25 millones de años y seguirá sucediendo”.

Por eso “no podemos evitarlo, la humanidad no tiene medios para evitar los sismos, pero si lo que podemos es avanzar en la educación, la prevención, como prepararse en un evento de esas naturalezas y cómo comportarse ante la emergencia”, aseguró.

En Ushuaia, de suceder un sismo es una de las recomendaciones es que “debe alejarse de los edificios, y hay que tener cuidado en que en ciertas condiciones un terremoto puede producir un tsunami, y no conviene acercarse al mar, porque es esperar que una gran ola recorra todo el litoral de la isla y alcance altura significativa. Hay que buscar plazas, lugares abiertos y avenidas amplias”.

ALGUNAS RECOMENDACIONES ANTES DE UN SISMO (FUENTE INPRESS)

Establecer un plan de prevención sísmica para el lugar.

Ubicar y señalizar zonas seguras o libres de riesgo.

Designar responsables para cortar los servicios de agua, gas, luz y otros suministros.

Disponer de luces de emergencias, linternas y radio a transistores.

Verificar periódicamente el funcionamiento de puertas y portones.

Señalizar y mantener libre de obstáculos las vías de escape

Establecer un plan de emergencia familiar.

Participar activamente del funcionamiento del plan de emergencia sísmico.

DURANTE UN SISMO

Tener calma y proceder de acuerdo con lo establecido en el plan de emergencia.

No permanecer en lugares donde existan objetos cuya caída pueda provocar accidentes.

No salir a balcones bajo ninguna circunstancia.

No usar ascensores.

Si se encuentra en un local con aglomeración de personas (autoservicios, templos, cines, etc.), permanecer en el lugar y aplicar las medidas de protección. No acudir inmediatamente a la salida.

Ser solidario con los semejantes frente a la emergencia.

DESPUÉS DE UN SISMO

Intentar resolver los problemas inmediatos; la ayuda puede tardar en llegar.

Verificar si hay heridos y practicar los primeros auxilios.

No caminar descalzo, ni a oscuras.

Controlar que no haya pérdidas de agua, gas y electricidad.

No usar, salvo casos de extrema necesidad, el teléfono, vías de transporte y servicios públicos.

No encender fósforos, ni conectar llaves eléctricas.

Utilizar linternas a pilas o baterías para iluminarse.

Estar informado a través de cualquier medio, ya que puede recibir noticias y recomendaciones importantes.

No propagar rumores infundados.

Obedecer las instrucciones del personal encargado de manejar la emergencia sísmica.

Observar si el edificio está deteriorado y consultar con un profesional especializado a fin de determinar las condiciones de seguridad sísmica del mismo.