Las 500.000 hectáreas —terrestres y marinas— de la Península Mitre contienen dos ecosistemas fundamentales en la captación de CO2 atmosférico a nivel global, uno de los principales gases causantes del cambio climático. Alberga el 50 % de los bosques de macroalgas de Argentina, y el 84,6 % de las turberas convirtiéndose en el mayor punto de secuestro de carbono de todo el país.

Mientras se espera que la Legislatura trate el proyecto de ley en comisiones, en las últimas semanas, su importancia ambiental y cultural viene ocupando un espacio destacado en la agenda de los ejecutivos nacional, provincial y municipal.

Durante la última visita que realizó a Tierra del Fuego el ministro de Ambiente de la Nación, Juan Cabandie, se concretó una reunión con el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, y de la que participaron las legisladoras Laura Colazo y Victoria Vuoto. Durante la charla, se abordaron tanto el proyecto de ley sobre la mitigación de las consecuencias del cambio climático para la provincia, como así también el que busca darle estatus de Área Protegida a la Península.

“Sin dudas, es positivo que las provincias avancen en marcos normativos que ayuden a preservar nuestros patrimonios naturales y garanticen mecanismos para mitigar el cambio climático”, afirmó Cabandie luego de la reunión.

Tanto Colazo, impulsora del proyecto junto a Miriam Martinez, como la legisladora Vuoto coincidieron en que la reunión con el ministro y el intendente, “fue un encuentro muy enriquecedor en el que pudimos intercambiar opiniones sobre el futuro sostenible de nuestra provincia” y que permite visibilizar que la sanción de esta norma es fundamental para “poder avanzar hacia una provincia sustentable”.

A finales de 2020 el Gobierno provincial emitió un Decreto para declararla de Interés Ambiental, Natural y Cultural y así otorgarle una categoría de conservación provisoria, comprometiéndose a seguir trabajando para que el área sea protegida por ley.

La ministra de Producción y Ambiente de la provincia, Sonia Castiglione, resaltó las distintas acciones que ya se vienen realizando, haciendo énfasis en que ya se han “iniciado talleres participativos con distintos sectores sobre Península Mitre, con vistas a adelantar trabajo en relación con el plan de manejo, para cuando salga la Ley; venimos viendo un interés enorme en la gente, lo que nos moviliza a ir adelantando trabajo”.

En ese sentido, Dante Querciali, presidente del Instituto Fueguino de Turismo (Infuetur), expresó que para el Gobierno provincial es imprescindible “abordar la actividad turística sustentable en Península Mitre”.

Para ello, un equipo de técnicos viene trabajando para “llegar al mejor resultado posible para esta zona, poniendo en equilibrio el cuidado ambiental junto con lo turístico y el desarrollo”.

Recientemente, el Coordinador Residente de la ONU en la República Argentina, Roberto Valent, en su visita a Tierra del Fuego, luego de su reunión con el gobernador Gustavo Melella, remarcó “la necesidad de que cualquier cosa que se haga desde la función pública, se focalice en la gente, en sus necesidades, en ampliar oportunidades” y reconoció: “me parece el centro neurálgico y el espíritu de cómo la agenda de Desarrollo Sostenible 2030 mira a las personas, en un contexto y un medio ambiente que ustedes bien protegen y que es un activo provincial, nacional pero también global, que la comunidad internacional debiera agradecer”.

En ese sentido, la protección de Península Mitre responde a una necesidad global y regional, la declaración de la zona como área protegida no solo conservaría ecosistemas funcionales y trascendentales para colaborar en la mitigación de la crisis climática, cumpliría una función social, generando oportunidades de desarrollo y preservando un espacio que hoy ya es parte de la identidad de la comunidad fueguina.

A poco de que el año legislativo llegue a su fin, las expectativas para que el área cuente con un dictamen favorable son altas. Hace más de 30 años que los fueguinos esperan por su protección.