La crisis financiera de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) sumó en los últimos días un nuevo episodio de alto impacto sanitario: el Sanatorio Güemes, uno de los centros médicos de mayor complejidad del país, suspendió la atención a afiliados de OSEF por falta de pago. La medida profundiza la preocupación entre pacientes y familias que dependen de derivaciones fuera de la provincia para tratamientos especializados.
Según se informó, la decisión comenzó a regir desde el viernes 16 de enero y alcanza a nuevas consultas, turnos, estudios y prácticas médicas para afiliados de la obra social provincial. No obstante, el sanatorio mantiene la atención de pacientes ya internados y de tratamientos oncológicos en curso o previamente autorizados, con el objetivo de no interrumpir prestaciones críticas.
El Sanatorio Güemes es un prestador clave para Tierra del Fuego, especialmente en casos de alta complejidad, cirugías específicas y tratamientos que no se realizan en el ámbito provincial. Por ese motivo, la suspensión genera un fuerte impacto en el sistema de salud fueguino y expone a los afiliados a demoras, reprogramaciones e incertidumbre sobre la continuidad de sus tratamientos.
Esta situación se inscribe en un contexto más amplio de crisis estructural de OSEF, que mantiene deudas acumuladas con distintos prestadores médicos y farmacéuticos. En las últimas semanas, también se produjo el corte de cobertura por parte de la red de farmacias Autofarma, que dejó de atender a afiliados ante la falta de pagos y la ausencia de un cronograma claro de regularización.
Afiliados y organizaciones vinculadas a la salud vienen advirtiendo desde hace meses sobre el deterioro sostenido de las prestaciones, la dificultad para acceder a medicamentos y la creciente cantidad de prestadores que limitan o suspenden servicios. En este escenario, la suspensión en un centro de referencia nacional como el Sanatorio Güemes encendió nuevas alarmas.
Hasta el momento, OSEF no emitió un comunicado oficial detallando las gestiones realizadas ni un plan concreto para restablecer la atención en el sanatorio, lo que incrementa el malestar entre los afiliados. En paralelo, continúan los reclamos públicos y las convocatorias a protestas en distintas ciudades de la provincia, en demanda de respuestas urgentes.
La situación vuelve a poner en el centro del debate la sustentabilidad financiera de la obra social estatal y la necesidad de soluciones de fondo para garantizar el acceso efectivo a la salud de miles de trabajadores y jubilados fueguinos.


