Con la decisión del Gobierno nacional de declarar 9 días seguidos de confinamiento a partir de las 00 horas del sábado y hasta el domingo 30 de mayo, se decidió dar marcha atrás con la medida que se había tomado hace una semana y restablecer el feriado puente del 24 de mayo.

De forma tal que el próximo lunes 24 (puente) y el martes 25 (Día de la Revolución) serán feriados.

El miércoles pasado el Gobierno nacional había resuelto que, para evitar el movimiento de personas, lo ideal era postergar el día festivo del 24 que había sido establecido en noviembre del año pasado con el decreto 947/2020 para complementar el feriado del martes 25 de mayo.

Se buscaba evitar que una gran cantidad de personas se movilice por el fin de semana largo, luego de lo que sucedió en Semana Santa donde más de 4,2 millones de turistas viajaron por la Argentina.

Con esta modificación, el feriado del 24 de mayo se había trasladado al viernes 13 de agosto, para configurar un fin de semana largo desde ese día hasta el lunes 16, ya estaba establecido como feriado porque se trasladó la fecha por la conmemoración del paso a la Inmortalidad del General José de San Martín del 17 de agosto.

No obstante, después de que el presidente Alberto Fernández resolviera aplicar medidas de limitación para la circulación a partir de este sábado, carece de sentido postergar el feriado. Por el contrario, es funcional a los fines de esta cuarentena estricta, en la que no se puede viajar a otras ciudades por el fin de semana largo.

Sobre los 9 días de confinamiento

Fernández se reunió de urgencia con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; la ministra de Salud, Carla Vizzotti; así como con la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra.

El presidente estuvo ayer y hoy reunido con todos los gobernadores por videoconferencia, con quienes compartió los datos epidemiológicos del país y las proyecciones en caso de no aplicar un refuerzo en las medidas para reducir la circulación.

Asimismo, el Jefe de Estado y los mandatarios provinciales coincidieron en que la situación se agravó a un punto crítico por lo que se dispuso avanzar con más restricciones.

Ante esta situación, el Gobierno decidió anunciar la declaración de nueve días seguidos de confinamiento a partir de las 00 horas del sábado, con el objetivo de frenar la escalada de contagios de CORONAVIRUS en toda Argentina. La medida que cuenta con el respaldo de todos los gobernadores, respetará el funcionamiento de las actividades esenciales.

De todos modos, el Presidente descartó a principios de semana que las restricciones impliquen un regreso a la fase 1 de cuarentena y lo adjudicó a que existe un “problema sociológico” en la población frente a los largos meses de cuarentena y limitaciones que arrastra Argentina desde el año pasado por la pandemia.