A través de la disposición 946-12/10/ 2018, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) habilitó este lunes la venta al público de la droga para uso ginecológico.

El CELS, junto con Lesbianas y Feministas por la descriminalización del aborto y la Secretaría de Género de Nuevo Encuentro se presentaron en 2016 ante la ANMAT para exigir una revisión amplia de las condiciones fijadas hacía veinte años por el Estado para el acceso a esa medicación.

Cuando trascendió que se iba a aprobar la solicitud del Laboratorio Domínguez y con una restricción de uso exclusivo hospitalario, volvieron a presentarse ante la ANMAT para solicitarle que revise las condiciones de venta, es decir que esté disponible en farmacias.

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales estableció que el Estado debe garantizar el acceso lo más libre posible a los medicamentos abortivos, sin barreras ni obstáculos administrativos ni económicos, porque de lo contrario incurriría en políticas discriminatorias.

Ahora el organismo dio lugar al pedido e introdujo dos cambios: que la nueva presentación esté disponible en cajas de 12 pastillas vaginales (la cantidad que se recomienda para un aborto seguro), y que se pueda comprar bajo receta archivada.

Hasta ahora, el misoprostol solo era producido por un laboratorio (Beta) bajo el nombre de Oxaprost, en una presentación combinada con diclofenac. Si bien era utilizado para casos obstétricos, era producido con fines gástricos.

Se espera que esta nueva presentación esté disponible para la venta antes de fin de año.

El misoprostol es una de las drogas que recomienda la Organización Mundial de la Salud, junto con la mifepristona, para los abortos seguros y se utiliza en la atención pos aborto, además de sus usos para parto y posparto en distintas dosis.

Desde el CELS indicaron que “a este importante avance, restan cuestiones para revisar como las condiciones de expendio del misoprostol y que se exija receta archivada. También está pendiente la aprobación de la mifepristona en la ANMAT y la producción pública de ambos medicamentos”.