Anoche, terminada la sesión en diputados en la que se votó a favor de congelar las tarifas, el ministro del Interior Rogelio Frigerio se comunicó con los gobernadores para pedirles apoyo ante las conversaciones iniciadas con el FMI, que para otorgar el préstamo podría imponer más ajuste fiscal y reformas estructurales.

Al almuerzo convocado en la Casa Rosada confirmaron su presencia los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti; de Entre Ríos, Gustavo Bordet; de Santa Fe, Miguel Lifschitz; de Tucumán, Juan Manzur; de San Juan, Sergio Uñac; y de Chaco, Domingo Peppo.

La gobernadora de la provincia no asistió, como tampoco el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, por tener licencia por paternidad y el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, que rechazó la invitación.

Algunos gobernadores habían salido a cuestionar el préstamo del FMI, como Lifschitz, quien advirtió que el pedido de salvataje genera un “escenario muy preocupante”. “Esta es una película que se repite otra vez. Es como que ya sabemos cómo se va a ir desarrollando y cuáles son las consecuencias que vamos a sufrir al final del camino: desocupación, recesión, inflación, costos sociales”, había advertido Lifschitz luego del anuncio del presidente.

Peppo se expresó en el mismo sentido y pidió que el precio por la estabilidad económica “no lo pague el pueblo”. “Tener que volver al Fondo Monetario es volver nuevamente a años difíciles de los que pudimos salir”, resaltó el gobernador.